jueves , 14 marzo 2019

Home » Instituciones » Dpai, un programa para el productor social hidalguense

Dpai, un programa para el productor social hidalguense

Categoría: Instituciones, Número 16, Programas de apoyo Deja un comentario A+ / A-

Panorama

La explotación tradicional es un obstáculo, coinciden

Dpai, un programa para el productor social hidalguense

Productores y técnicos trabajan en conjunto para impulsar la ovinocultura en Hidalgo; segundo esatdo en importancia en laproducción ovina en México, la principal meta del programa es la capacitación; distintas técnicas productivas orientadas al mejoramiento de la productividad y rentabilidad del sector social.

Ilsen Piña Casanova

Durante nuestra visita realizada en días pasados al estado de Hidalgo, para conocer los trabajos que la Secretaria de Ganadería del Estado esta realizando a través del programa Desarrollo de Proyectos Agropecuarios Integrales (DPAI) recorrimos las localidades de Téllez y San Pedro Huaquilpan en los municipio de Zempoala y Zapotlán de Juárez a fin de conocer el trabajo que los técnicos de este proyecto están realizando con los productores de ovinos.

En esta ocasión, el médico y técnico del programa DPAI, José Orozco Orozco nos mostró los rebaños de los productores que pertenecen a su grupo de trabajo, Andrés Millán Meneses y de Esteban Maldonado Pineda. En amena plática intercambiamos opiniones respecto al trabajo que ambos desarrollan para impulsar la ovinocultura en el estado, a través de la aplicación del Plan Hidalgo 2002

Al médico Orozco lo cuestionamos sobre el trabajo que realiza con sus productores.

¿Cuál es el trabajo de un técnico?

–Antes que nada nosotros tenemos que juntar un determinado número de productores y de cabezas. La principal meta es la capacitación, les damos cursos cada determinado tiempo y aparte les enseñamos a descolar, a desparasitar, a inmunizar; les damos pláticas sobre alimentación, producción, sanidad y manejo, cómo atender un parto, etcétera.

El médico Orozco, quien lleva seis años trabajando con los productores, sostiene que lo más importante para los técnicos es que aprendan a realizar cada una de estas prácticas, principalmente a alimentar bien a los animales para que se reproduzcan en abundancia y aparte indicarles en qué fecha deben destetar y cómo hacerlo para iniciar la engorda.

Aparte de ser el más antiguo de todos sus compañeros, Orozco dice contento y muy orgulloso que “siempre he trabajado con borregos en Hidalgo. Soy de aquí y estuve laborando en el Pronarego (Proyecto Nacional de Repoblación de Ganado Ovino) de la SAGAR en aquel tiempo, SAGARPA ahora. Después trabajé en empresa privada, con productores de ovinos, pero que se dedicaban al pie de cría. Pero lo que más me satisface de mi trabajo es que los productores puedan hacer las cosas bien”.

Todo inicio es difícil, pero existe una diferencia de cuando se llega y cuando se va uno, dice Orozco. La mayoría de los productores en el comienzo no vacuna, no desparasita, descolan de manera rudimentaria, no saben hacer un destete precoz, engordar, etcétera. Pero después las cosas cambian, aunque se enfrentan con muchos problemas, entre los más frecuentas están: “la mayoría de los productores explotan sus rebaños en forma tradicional, únicamente sacan sus animales a pastorear, no saben más que descolar, existe una alta mortalidad de corderos y, en lugar de sacar tres partos a los dos años, sacan uno cada año”

Orozco atiende rebaños que van de 15 cabezas hasta más de 300. Asesora a 78 productores todo el año. Nos comenta que al principio el productor es bastante reacio a los cambios y no quiere invertir. Pero después agarran confianza y “…los hemos dejado trabajando solos. Cada año doy de baja un promedio de 15 productores e ingreso a otros nuevos que no saben las técnicas. Se les empieza a enseñar, los que ya van aprendiendo se van dejando.

Asimismo, nos platica cómo empezó a trabajar con los productores. “Aquí los señores empezaron a trabajar con borregos australianos que adquirieron de la Secretaría, llegaron a finales del 97, ellos se iniciaron con este ganado y la asesoría técnica también se les dio. Estoy hablando de la familia Millán León, que compró tres paquetes de 20 hembras y un macho cada uno. Hoy realizan todas las prácticas que les enseñé, incluso ellos aretan con un tipo de arete muy barato que inventaron, hecho de cámara de llanta y los números con perforaciones. Estos aretes están saliendo en un peso, mientras que el costo de los aretes en el mercado oscila de los 12 a los 15 pesos, motivo por el cual algunos productores no lleva sus registros”.

Entre pregunta y pregunta, llegamos a Téllez, Zempoala, al terreno de Andrés Millán Meneses, en donde nos recibió uno de sus hijos y quien inicia narrando parte de su historia.

“A fines de 1997 me inicié con los borregos, en mayo se cumplen cuatro años. Empecé con 40 borregas y un semental. Ahora tengo 35 crías”. Antes, la familia Millán se dedicaba al campo, al cultivo de la tierra y al cuidado de las vacas, pero ahora se dedico a los borregos. “Me gusta y se facilita porque hicimos la pastura para los animales. Además, tenemos la asistencia del médico”.

Esteban Maldonado pastoreando su rebaño
Esteban Maldonado pastoreando su rebaño. Foto: Alicia Almanza

¿Para usted cuál es la diferencia entre trabajar con las vacas y los borregos?

–Las vacas se ordeñan en la mañana y en la tarde y la borrega se empastura dos veces al día, es un poco más de trabajo con las vacas y más fácil de atender las borregas.

¿Qué deja más dinero?

–Pienso que las dos cosas.

¿Cuántos borregos tiene en total ahorita?

–Son 70 borregas, 35 corderitos y tres sementales.
Tiene todas las etapas separadas, las trampas para darle de comer a los corderos, –Cuando aprenden a comer, a los dos meses y medio se destetan y meten a engordar aquí, ahorita no hay de engorda porque la mayoría son pequeños.

Mandó hacer estos bebederos de llanta. ¿Cuánto le costaron?

–El tambo sale en 80 pesos y la mano de obra en 100 pesos.

¿Por qué eligió esta malla?

–Porque es más recomendable, en un cuarto cerrado se enferman las borregas porque no tienen ventilación. Hubo una plática donde se habló sobre instalaciones y las ventajas de este tipo de material, la buena ventilación y todo eso.

Finalmente y luego de atravesar veredas y parcelas, llegamos con don Esteban Maldonado, quien junto con su hijo y su nieto cuidan de su hermoso rebaño, en medio del paisaje que nos brinda el atardecer hidalguense.

Don Esteban, ¿Cuántos borregos tiene?

–Incluyendo a los chicos han de ser unos 300; como 100 chicos y 250 grandes.

¿Cuándo empezaron con los borregos?

–Trabajando con un poco de más capital en 1984, fue cuando solicité un crédito a Banrural y aumentamos un poco la producción.

¿Cómo le han ayudado los técnicos?

–Pues en realidad hemos conjuntado la participación. Nosotros poniendo en la práctica el manejo de los esquilos y manifestándoles cómo está, cómo se encuentra el ganado. Hay tantos cambios de medicina y todo que francamente sólo ellos lo manejan; a nosotros si nos dicen una flubicina o una uprubicina nos sirve todo.

¿Cuántos partos tiene por año cada borrega?

–Eso es de acuerdo a las pasturas, al cuidado. No llevo la cuenta exacta porque a nosotros nos ha faltado instalaciones para poner los sementales y retenerlos cierto tiempo. Yo estuve en un curso al que me invitaron, el veterinario y un servidor, el como teórico y yo como práctico, y platicábamos que la monta tenía que ser en octubre o septiembre. Él decía que en octubre y yo que en septiembre. Le dije: ‘en septiembre ya amacizó la pastura, los esquilmos, tiene uno muy buenos animales de esa fecha, en cambio si vienen de octubre irán naciendo en marzo, que es la temporada en que se batalla mucho para mantener los corderos.

Todas esas cosas necesita uno platicarlas y aprendemos ambos, yo la teoría y cuestiones de medicina. Los resultados obtenidos los tengo que reportar para tener avances.

¿Es buen negocio esto de los borregos?

-Mientras tengamos esta extensión y que uno mismo se dedique al cuidado de ellos pienso que sí, pero si pago unas dos personas para que me los atiendan, ni los van a atender como yo y en dos meses terminaría mi capital.

¿Qué es lo que le falta a usted de aprender? ¿Qué quisiera usted cambiar?

–En la cosa de genética, nosotros cada día estamos aprendiendo y nuestro gobierno se ha preocupado bastante, nada más que el mercado no lo podemos arreglar. Además, no hemos llevado a cabo un seminario, nos falta mucha organización a los productores para hacer la prueba y demostrar que no importa que la raza sea Hampshire, Suffolk, cualquiera de éstas da un buen sabor en la carne.

¿Cuántos borregos quiere usted tener?

–No se trata en mi caso de tener cantidad sino calidad. Me gustaría que tuviéramos una tenería para curtir las pieles, que procesáramos lo que se produjera y se vendiera en el mismo municipio, porque de otra forma, como les empecé a platicar, si nos dan tantos borregos y antes de los ocho días ya los estamos vendiendo, la ayuda del gobierno sirve nada más para comercializar. Lo que veo con tristeza es que el ganado que ha traído nuestro gobierno en realidad no lo hemos aprovechado, todos se van a venderlo.

Dpai, un programa para el productor social hidalguense Reviewed by on . Panorama La explotación tradicional es un obstáculo, coinciden Dpai, un programa para el productor social hidalguense Productores y técnicos trabajan en conjunt Panorama La explotación tradicional es un obstáculo, coinciden Dpai, un programa para el productor social hidalguense Productores y técnicos trabajan en conjunt Rating: 0

Deja tu comentario

scroll to top