miércoles , 13 marzo 2019

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Linfadenitis caseosa en ovinos y caprinos

Categoría: Diagnóstico, Enfermedades infecciosas, Herramientas de manejo y diagnóstico, Instalaciones, Medicina, Medicina preventiva, Número 87, Sanidad Deja un comentario A+ / A-

Inicia por heridas o abrasiones

Linfadenitis caseosa Corynebacteriosis en ovinos y caprinos

MC Marco Antonio Santillán Flores1. MC Claudia Celic Guzmán Ruíz2.

La linfadenitis caseosa es una enfermedad infectocontagiosa de curso crónico, que afecta al ganado ovino y caprino, se caracteriza por producir procesos purulentos de tipo caseoso a nivel ganglionar y abscesos en diferentes órganos; también puede ocasionar linfangitis y abscesos en equinos, cérvidos, camélidos y ocasionalmente al hombre (1)

Agente Etiológico

linfadenitis2_optEl microorganismo que ocasiona la enfermedad es una bacteria Corynebacterium pseudotuberculosis. Las especies del género Corynebacterium son microorganismos Gram positivos, pleomórficos, intracelulares, anaerobio facultativo, inmóviles; están clasificadas en dos biotipos: biotipo ovis que afecta a los ovinos y caprinos ocasionando abscesos superficiales y viscerales; y el biotipo equi, el cual afecta a los equinos ocasionándoles  linfangitis ulcerativa en la parte distal de las extremidades y abscesos en la parte ventral del tórax y abdomen (1, 2, 3).

Patogenia

Infecciones inducidas experimentalmente en pequeños rumiantes, revelaron que C. pseudotuberculosis ingresa por heridas o abrasiones y se disemina  por vía linfática hacia linfonódos subcutáneos o submucosos, donde son fagocitados por macrófagos que migran al sitio de invasión. Por métodos histoquímicos se ha documentado la unión entre fagosomas y lisosomas, a pesar de ello la bacteria resiste la digestión por enzimas celulares permitiendo la permanencia como parásito intracelular facultativo. Esta habilidad de C. pseudotuberculosis de sobrevivir dentro de este nicho intracelular está relacionada con la composición lipídica de su pared celular, esencialmente por ácidos corynomicolicos, existiendo una correlación positiva entre el contenido de estos lípidos y la habilidad de producir lesiones en ganglios poplíteos de oveja. 

Los lípidos de la pared celular constituyen un factor piogénico, relacionado con la infiltración masiva con leucocitos polimorfonucleares, que transportan las bacterias a los nódulos linfáticos y con el efecto citotóxico que destruye a los fagocitos (3).

C. pseudotuberculosis produce una exotoxina, que posee una alta capacidad hemolítica y necrótica la exotoxina antes mencionada, ha sido descrita como una fosfolipasa de tipo D, que actúa como una esfingomielinasa en la disociación de la esfingomielina componente de la membrana de los eritrocitos, de los endotelios y de los vasos sanguíneo, ocasionando la degeneración y destrucción de estos por incremento de la permeabilidad vascular; facilitando la invasión bacteriana, a otras células, generalmente macrófagos, reproduciendo el fenómeno de destrucción celular y con esto la generación de los procesos piógenos, caseificados y abscedativos. La fosfolipasa D inhibe la quimiotaxis de los neutrófilos y la degranulación de células fagocíticas, activa complemento por la vía alternativa, ocasionando necrosis y trombosis de linfáticos, favore la supervivencia y multiplicación del microorganismo (3, 4). Los anticuerpos frente a la toxina comienzan a detectarse a partir de la cuarta semana postinfección alcanzando un pico máximo en la decimoséptima semana y perdurando por lo menos veintisiete semanas. Existen dos presentaciones de la enfermedad: la externa, también conocida como cutánea o superficial,se caracteriza por afectar los linfonodos superficiales o tejido subcutáneo y la visceral o generalizada que afecta principalmente linfonodos mediastínicos, hígado, riñones, glándula mamaria. En etapas tempranas la pus es pastosa de consistencia semilíquida, posteriormente se endurece y seca adoptando el aspecto laminado característico “aros de cebolla” (1,4).

Aspectos epidemiológicos

La linfadenitis caseosa es una enfermedad de distribución mundial y de presentación frecuente, la prevalencia en los rebaños es alta (5%– 45%) variando esto de acuerdo a la edad de los ovinos y al grado de la infección del rebaño (4). Se considera como la segunda causa más importante de decomisos en los rastros. En México se conoce que la infección esta ampliamente distribuida en los rebaños y su prevalencia es variada entre el 3.5% al 30%, actualmente no se cuenta con estudios sobre factores de riesgo, pero se tiene la certeza de que los factores que predisponen a la presentación de infección en los pequeños rumiantes, está ligada las prácticas de manejo realizadas sin un adecuado higiene (5). La edad de los animales juega un papel importante y está ligada a la frecuencia mayor de situaciones de riesgo a que son sometidos los ovinos adultos (por ejemplo: mayor número de esquilas, marcas, etc.) Es raro encontrar corderos afectados por linfadenitis caseosa, incluso en áreas altamente infectadas, lo que es debido a que estos aún no son sometidos a las intervenciones de manejo que impliquen provocarles heridas o lesiones con solución de continuidad. La vía de entrada del microorganismo se produce por heridas provocadas y también por ingestión o inhalación del agente. Si consideramos que normalmente un ovino es sometido a marcas, castraciones (según sexo), corte de cola, esquila y accidentalmente puede ser herido por alambradas, espinas o por otras enfermedades que afectan la piel (ectima, dermatosis, sarnas complicadas, etc.), será fácil comprender que la infección de estas heridas se producirá con elevada frecuencia (6).

Se considera que, con la ruptura de un absceso, se liberan 106 bacterias por gramo de pus, con lo que se puede contaminar agua, alimento, instalaciones, potreros. C. pseudotuberculosis tiene la capacidad de resistir las condiciones medio ambientales, por lo que el microorganismo permanecerá viable por ocho meses tanto en el suelo, fómites, como en superficies de madera, paja y heno, dependiendo de la carga de gérmenes eliminados, de la temperatura, humedad ambiental, y del tipo de terreno. La infección de nuevos animales, estará también relacionada con el grado de infección del medio y con la concentración de animales en el  área (6, 7).

Los ovinos y caprinos afectados con linfoadenitis caseosa, reaccionarán frente al proceso encapsulando de las lesiones iniciales produciendo abscesos; simultáneamente se pondrá en marcha el sistema inmunitario, con una respuesta principalmente de tipo humoral frente a la toxina del agente y posiblemente celular frente a los componentes de la pared bacteriana. Esta respuesta inmunitaria sin embargo, sólo limitará escasamente el proceso cuando se desarrolla la infección de tipo visceral y las lesiones se extienden a pulmón; la capacidad respiratoria funcional disminuye y con esto se aumenta la susceptibilidad a contraer enfermedades sistémicas, el animal infectado pierde peso corporal progresivamente, a esta condición se le ha llamado “el síndrome de la oveja o cabra  flaca”, con la cual la  producción de leche, lana, carne, así como la vida reproductiva del animal se ven afectadas. En ocasiones los animales mueren sin que haya una causa aparente, lo que ocasiona en pérdidas económicas para el  productor (7, 8, 9).

Ovinos con linfadenitis caseosa cutánea

Ovinos con linfadenitis caseosa cutánea

Diagnóstico

El diagnóstico presenta algunas dificultades, especialmente cuando está basado en la palpación ganglionar; a este examen escapan las lesiones iniciales en los ganglios, los abscesos pequeños y obviamente los abscesos en órganos internos (1, 2, 5)

La forma más sencilla de diagnosticar la presencia de linfoadenitis caseosa en un rebaño, se realiza a la necropsia, donde las lesiones típicas hacen innecesario recurrir a otros exámenes. En ovinos, las lesiones especialmente las ganglionares son difíciles de confundir; en caprinos podrían confundirse los abscesos con aquellos producidos por otros agentes piógenos como Staphylococcus aureus y algunos Streptococcus, pero estos son ocasionales. En caso necesario se debe recurrir al examen bacteriológico (2).

Existe una gran variedad de métodos de diagnóstico inmunológicos para la linfadenitis caseosa, entre ellos, algunos determinan el estado de la inmunidad mediada por células y otros el de la inmunidad humoral.

Las pruebas serológicas de inmunodifusión e inmuno ensayo enzimático (ELISA) han sido recomendadas en los últimos años, teniendo la limitante que la  sensibilidad y especificidad es variable 50% al 80%. En los procedimiento de ELISA se ha empleado diferentes antigénicos, como antígenos bacterianos de pared celular, exotoxina y exotoxina recombinante, utilizándose para detectar infecciones en ovinos (7). Comercialmente hay disponibles métodos de ELISA, que pueden determinar infecciones subclínicas entre 30 a 60 días postinfección. Los mismos mostraron una especificidad y sensibilidad del 85%. En general, como desventaja, los métodos serológicos pueden presentar resultados falsos positivos debido a similitudes antigénicas entre diferentes especies de corinebacterias y en animales vacunados contra la enfermedad. La utilidad de estas pruebas estaría dirigida a la selección de animales para su movilización o fines específicos como la de conocer el estado sanitario de un rebaño y eliminar a reactores (4,7).

En el caso de los métodos de diagnóstico que miden la inmunidad mediada por células, se han tratado de obtener antígenos a partir de filtrados de cultivos sonicados o suspensiones de C. pseudotuberculosis  nactivadas con fenol, para usarse en una prueba de intradermoreacción o de hipersensibilidad retardada que ha recibido varios nombres “sensitina”, “linfadenina” “pseudotuberculina”, la cual ha sido ampliamente evaluada presentando una sensibilidad del 55% y una especificad del 75% (7).

Tratamiento y control

La bacteria es sensible a la mayoría de los antimicrobianos, sin embargo una vez que se ha formado la cápsula de tejido fibroso que forma el absceso, el tratamiento con antimicrobianos es ineficaz. El tratamiento convencional que existe es únicamente para la linfadenitis caseosa cutánea que consiste en el drenado quirúrgico del absceso, la intervención quirúrgica para extirpar ganglios o abrir abscesos se realiza sólo a nivel de animales de alto valor y ocasionalmente en otros casos; esta práctica se debe realizar fuera de los corrales y alejada de la fuente de agua y bodega de alimento, al realizar la “debridación” de los abscesos se tiene que evitar la contaminación del suelo con el contenido purulento, por lo que se tiene que colectar en un contenedor o en bolsas de plástico para ser incinerados. El control y prevención de esta enfermedad, consiste en llevar a cabo la limpieza y desinfección de los utensilios que se emplean en marcas, castraciones, en la esquila, etc. Toda actividad que signifique provocar una herida al animal, debe evitarse o bien la herida debe tratarse con desinfectante y antibiótico adecuadamente. A los animales recién nacidos, en lo posible, les será desinfectado el ombligo. En relación a los terrenos infectados, deben dejarse descansar por un tiempo y disminuir la carga animal al repoblarlo (8, 9).

linfadenitis3_opt

Vacunación

Se considera la vacunación como una alternativa de control, principalmente en las zonas donde la prevalencia es alta; la inmunización debe ser acompañada con otras medidas de control para prevenir y eliminar la enfermedad. En diversos países se ha evaluado la aplicación de vacunas y bacterinas para el control de la enfermedad, los diversos candidatos a inmunógenos evaluados se pueden clasificar de la siguiente manera:

A) Suspensión de C. pseudotuberculosis  inactivada con formalina.

B) Toxoide concentrado (Fosfalipasa D).

C) Fragmentos de la pared celular.

D) Células completas de Corynebacterium más adyuvantes: muramil dipeptido.

E) Bacterina incativada con formalina y como adyuvante hidróxido de aluminio.

F) Vacuna de mutantes de Corynebacterium que tiene una deleción en el gen que sintetiza la Fosfolipasa D.

G) Precipitado proteico de filtrado de cultivo Corynebacterium.

La protección conferida es variada y no alcanza el 60%, además se ha observado, que solo disminuye la severidad de lesiones, en ocasiones evita la muerte aguda o sobreaguda de los animales, estimula la respuesta inmune humoral y celular (10).

Entre las vacunas disponibles para inmunización de ovinos y caprinos se encuentran la vacuna USDA (Nacional Animal Disease Center, Ames, IA USA) que contiene pared celular de C. pseudotuberculosis no viable con o sin muramyl dipéptido y la vacuna GlanvaCTM6 (CSL Limited, New Zealand), que es una vacuna multicomponente que incluye antígenos ultrafiltrados de C. pseudotuberculosis, Clostridium perfringens tipo D, Clostridium tetani, Clostridium novy tipo B, Clostridium septicum y Clostridium chauvoei. Las vacunas se administran a ovejas y cabras (5, 10, 11). 

Las campañas de vacunación implementadas en países, como Australia, incluyen en ovinos una primera vacunación del animal a los 8 y a las 12 semanas de vida y la administración anual de una dosis (5, 11, 12). En cabras se recomienda para mantener una inmunidad efectiva repetir la administración cada 6 meses.

Pequeñas dosis de la vacuna son efectivas, previniendo y disminuyendo los efectos adversos por la enfermedad, la vacuna se aplica en la zona alta del cuello, cercana a la oreja, y puede causar la formación de un granuloma estéril en el sitio de inyección que persiste durante algunas semanas o meses (4,10,11,12).

Instituto Nacional de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuaria. Km 15.5 Carr. México-Toluca, México, D. F. CENID-Microbiología1 [email protected],

[email protected]

División Ciencias de la Vida, Campus Irapuato-Salamanca. Universidad de Guanajuato2.

Referencias

1.Pinochet VL. Linfadenitis caseosa: un problema aun sin resolver http://www.monografiasveterinaria.uchile.cl,  citado 16 -02-2014

2.Alves- Dorella F, Carvalho Pacheco LG, Costa Oliveiera S, Miyoshi A, Azevedo V.  Corynebacterium pseudotuberculosis: microbiology, bioquimical properties, pathogenesis and molecular studies of virulence. Vet Res. 2006, 7:201-218.

3.Pepin M., Bisrame A, Marly J. Corynebacterium pseudotuberculosis; biochemical properties, production of toxin and virulence of ovine and caprine strains. Ann Rech Vet. 1989.20:111-115.

4.Estevao Belchior S, Gallardo A,  Abalos A, Jodor N, Jensen O. Actualización sobre linfoadenitis caseosa: el agente etiológico y la enfermedad. Veterinaria Argentina, 23(224):258-278

5.Carrillo GM, Ortega SJL, Hernández SJR. Prevalencia de linfadenitis caseosa  en caprinos de la Comarca Lagunera de Durango . Revista de Chapingo zonas Áridas, 2005, 4:51-56.

6.Aleman M, Spier SJ.. Corynebacterium pseudotuberculosis infection. In Large Animal Internal Medicine. 2001 3 ed. Edited by Smith P.B.. St Lpuis:Mosby Co. pp 1078-1084.

7.Kaba J, Kutschke L, Gerlach GF. Development of an ELISA for the diagnosis of Corynebacterium pseudotuberculosis infections in goats. Vet Microbiol. 2001 Jan26;78(2):155-63

8.AMERICAN SHEEP INDUSTRY ASSOCIATION (KS.I.A.). 1999. Caseous lymphadenitis. In http//www.sheepusa.org/resource. citado 30-03-2014

9.Ruiz LJR, Barrera VM, Frias MT. Linfadenitis caseosa II: Diagnóstico, control y aspectos epizootiológicos (Caseous lymphadenitis II: Brief review of diagnostic, control and epidemiological aspects).  Revista Electrónica de Clínica Veterinaria http://www.veterinaria.org/revistas/recvet, Vol. III, Nº 4, Abril 2008, citado 15-03-2014

10.Guimaraes A, Carmo BF, Heinermann BM, Portela WDR, Meyer R. Lage PA, Seyffert N, Miyoshi A, Azevedo V, Gouvela MGA.  High sero-prevalence of caseous lymphadenitis identified in slaughterhouse samples as a consequence of deficiencies in sheep farm management in the state of Minas Gerias Brazil.  Vet. Res.2011, 7:1-5.

11.Tadich N, Alvarez C, Chacon T, Gody H. Linfadenitis Caseosa (LAC) en  ovinos en la XI Región, Chile. Archivos de Medicina Veterinaria. 2005. 37: 161-167.

12.Medrano GG, Hung CHA, Alvarado A, Li EO. Evaluación de una vacuna contra Corynecbacterium pseudotuberculosis en ratones albinos. Revista Investigación Veterinaria Peru, 2003, 14, 1: 61-67.

13.Paton MW, Sutherland SS, Rose RA, Mercy AR, Ellis TM.. .The spread of Corynebacterium pseudotuberculosis infection to unvaccinated and vaccinated sheep. Aust. Vet. J. 1995, 72:266-269.

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