miércoles , 13 marzo 2019

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Editorial número 39

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Editorial

El despegue de la ovinocultura mexicana, ha tenido mucho que ver con el desarrollo gremial que hasta hace ocho años no existía. En la actualidad la Asociación Mexicana de Criadores de Ovinos (AMCO) es la organización base del desarrollo productivo y comercial de la ganadería ovina en el país.

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Hasta antes de 1998, la existencia de cerca de 110 socios individuales lo decía todo. Un sector con vocación pero con precios por debajo de los 15 pesos el kilo en pie luchando contra las importaciones desleales del gobierno en su afán de repoblar el rebaño nacional, carente de controles productivos y escaso de espacios para exhibir lo que se tenía en su momento, es decir pocas ferias y exposiciones, cero foros tecnológicos y ni pensar siquiera en la exportación de genética.

En fin, ocho años han pasado desde la reestructuración de la AMCO, desde entonces sus dirigentes han recorrido el país, tocando puertas, levantando piedras, para promover la riqueza y las bondades de la ganadería ovina. La Asociación promovió su filosofía, ayudó a construir asociaciones locales en los estados, apoyó en la integración de Uniones Ganaderas Especializadas, levantó el ánimo de los productores, habló y caminó, luchó y se mantuvo.

Sin duda alguna, AMCO es hoy un ejemplo a seguir por otras asociaciones ganaderas, tanto de nuevas razas, como de productores de bovinos, algunas desaparecidas por las crisis económicas del país quedándoles solamente el prestigio de su raza.

La lucha empezó con la reestructuración gremial, tanto que hoy día se cuentan los días para verse transformada en una nueva figura jurídica que de cabida a los hijos que hizo, sus Asociaciones Locales convertidas en Uniones Ganaderas Especializadas; asimismo, implementó el sistema electrónico de identificación y el programa de registros productivos, a la fecha con 115 mil ovinos de 15 razas comerciales, además de imponer su derecho en voz de los ganaderos para controlar las importaciones lo que lo ha llevado a levantar el precio desde 24 hasta 27 pesos el kilo en pie.

Asimismo, por que no decirlo con orgullo, promovió la difusión internacional de ejemplares mexicanos para el desarrollo de los rebaños en otros países. Hoy día se exporta a Colombia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua y El Salvador.

Sin duda alguna, la unión y la constancia hacen la fuerza. Felicidades AMCO.

 

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