jueves , 14 marzo 2019

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Urge reactivar la producción ovina nacional

Categoría: Entrevistas, Número 14, Opinión, Panorama Deja un comentario A+ / A-

Proyecto

Existe ineficiencia productiva en los rebaños

Urge reactivar la producción ovina nacional

La producción nacional de caene de ovino (por 25 mil 400 toneladas) no es suficiente para cubrir en su totalidad la demanda interna (de 76 mil toneladas). Por ello, el coeficiente de dependencia alimentaria se ubica en el orden de 2 por cada 3 kg de carne consumidos en el país. Así, la ovinocultura es la actividad pecuaria con la menor capacidad nacional de abasto. Además, el atraso tecnológico en el que se encuentra se traduce en la obtención de apenas 0.6 corderos por oveja al año, en tanto que la tasa de extracción anual es de apenas 22 por ciento

Hermilo Suárez Domínguez*
Myriam Sagarnaga Villegas**

La barbacoa, por otra parte, es el principal producto obtenido con a carne de ovino, es de origen nacional, exclusivo de la región central de México, elaborado de manera artesanal, difícil de “imitar”, de alto valor comercial, pero que para ser de alta calidad sólo puede ser elaborada con carne fresca de cordero.

Por eso, en realidad la amenaza a la actividad ovina nacional no está representada por las importaciones desleales de carne congelada y ganado en pie, sino por la ineficiencia productiva de los propios sistemas, la falta de capacidad organizativa y la existencia de una cadena productiva totalmente desarticulada. En consecuencia, el mejoramiento de la eficiencia productiva y la organización efectiva de los productores debería representar la primera acción estratégica para la reactivación de esta forma de ganadería.

Lo expuesto permite deducir que los productores nacionales podrían encontrar en el procesamiento de la carne de ovino y la elaboración de la barbacoa, una excelente opción para la integración total de la cadena productiva, para aprovechar el mejoramiento en la productividad anual por vientre.

Por ello, la presente propuesta está enmarcada en cinco objetivos fundamentales, en los cuales está comprendido el por qué, cómo, con qué, para qué, cuándo y dónde del

mejoramiento de la eficiencia productiva, la organización de los productores, la transición desde una actividad históricamente social hasta una actividad eminentemente empresVerdana, Arial, Helvetica, sans-serif, la integración de la cadena, para que los productores adquieran el control desde la cría de los corderos hasta la elaboración y comercialización de la barbacoa en las regiones tradicionales de producción, y la difusión para promover el consumo de barbacoa.

Antecedentes

Para encontrar los elementos que permitan definir una propuesta de reactivación ovina nacional es necesario analizar primero el comportamiento de la producción, la tendencia de la demanda interna, así como la capacidad nacional de abasto de carne de esta especie.

Para ello, la figura 1 permite observar que después del crecimiento lineal observado de 1991 a 1995, en los últimos cinco años la producción de carne de ovino sigue totalmente estancada en los niveles de 1995.

Ahora bien, es posible que la crisis económica experimentada durante 1995 haya causado tal empobrecimiento de las familias de los ovinocultores que el recurso inmediato haya sido la venta obligada de los pocos animales disponibles. Ello explicaría por qué la producción fue aumentada en 10 mil toneladas (equivalentes a 66 por ciento) de 1994 a 1995.

Una vez que a la producción nacional le es restada la contribución de las importaciones de ganado en pie, se observa un nivel estacionario de producción en el orden de las 25 mil toneladas. La cantidad de animales sacrificados por año, según esümaciones de la Sagarpa, es de 1.3 millones de ovinos de origen nacional.

Este comportamiento reciente de la producción difiere de las tendencias observadas en la disponibilidad aparente de carne. De hecho, la figura 2 permite observar que la disponibilidad fue aumentada de 45 mil toneladas en 1995 a 75 mil toneladas en el año 2000. Esto significa que el consumo absoluto fue aumentado en 30 mil toneladas por año, mientras tanto, la producción permaneció sin cambio. Por supuesto, esta relación entre consumo y producción representa una buena oportunidad para la reactivación productiva de los rebaños, ya que la demanda interna de carne no está siendo cubierta en su totalidad por la producción nacional.

Figura 1. Producción nacional de carne de ovino en el período 1990-2000
Fuente: Elaboración propia con datos de la Sagarpa. Los volúmenes están expresados en toneladas métricas de carne equivalente en canal y fueron obtenidos descontando de la producción nacional el volumen neto de la carne en canal obtenida a partir del sacrificio de ganado que fue importado en pie especialmente con fines de abasto.

Mientras que de 1990 al 2000 la disponibilidad aparente fue aumentada en promedio en 8.9 por ciento cada año, en el mismo periodo la producción apenas creció 4.3 por ciento cada año. Por tal razón, debe ser señalado que el coeficiente de dependencia actual (de 66 por cada 100 toneladas de carne consumida en el país) será aumentado a 80 de cada 100 toneladas en el transcurso de los próximos cuatro a cinco años. Una vez más, esta relación entre consumo y producción representa una buena oportunidad para la reactivación productiva de los rebaños, para que de esta forma sean transformados en explotaciones netamente comerciales.

Además, el consumo per cápita apenas es superior a 700 gramos por persona al año, volumen que es equivalente a unos 8 a 10 tacos. En realidad, el consumo es mayor, en aproximadamente 60 por ciento, entre los consumidores del centro del país, pero aún con ese ajuste el volumen es demasiado bajo, además de que el consumo no está distribuido en todo el país.

Por otra parte, la figura 3 permite observar el comportamiento de los inventarios de ganado durante los últimos tres años. Como puede ser observado, el rebaño nacional no rebasa los 6 millones de cabezas. Por lo tanto, en relación con la producción nacional, el sacrificio anual de 1.3 millones de ovinos significa una tasa de extracción de apenas 22 por ciento, siendo que las ovejas de cría deberían tener tres pariciones y destetar, al menos, tres
corderos cada dos años. Como este parámetro es indicador de la baja eficiencia de producción, entonces la reactivación ovina debe ser iniciada precisamente a partir del mejoramiento de la productividad por vientre mantenido en la explotación.

Situación actual

Por lo tanto, en los alcances de la propuesta que está siendo analizada, lo primero que deberá ser respondido es ¿cuál es el factor principal que permite a Australia y Nueva Zelandia ser los principales países exportadores de carne de ovino a nivel mundial? Entre las razones de mayor importancia están comprendidas: 1) la cultura empresVerdana, Arial, Helvetica, sans-serif de los productores, así como su capacidad de organización; 2) la productividad anual por vientre; 3) la diferenciación de los productos que obtienen; y 4) la participación directa en el eslabón de comercialización.

Ya ha sido mencionado que en México el consumo per cápita es inferior a 1 kg al año. Por lo tanto, en el contexto nacional primero deberán ser identificados los factores limitantes del consumo interno. Estos factores comprenden el precio de la barbacoa, la capacidad adquisitiva de los mexicanos, el desconocimiento de la barbacoa como producto principal (95 por ciento de la carne es consumida a través de este producto), la calidad de la barbacoa (además de cara es difícil adquirir siempre barbacoa de calidad aceptable) y la producción poco eficiente de los rebaños.

Figura 2. Tendencia observada en la disponibilidad aparente y la producción nacional de carne de ovinos en el perídodo 1999-2000
Fuente: Elaboración propia con datos de la Sagarpa. Las cifras están expresadas en miles de toneladas métricas. El consumo aparente es una expresión de la disponibilidad nacional de carne de ovinos, la que a su vez fue calculada a partir del modelo Disponibilidad=Producción (ajustada) +Importaciones-Exportaciones.

Además, históricamente la ovinocultura ha sido explotada como una actividad de traspatio y sus orígenes se remontan al tiempo de la Colonia. Desde entonces, esta rama ganadera ha venido desempeñando una función eminentemente social, pues los productores mantienen sus rebaños con fines de generar un ingreso complementario a la economía familiar. Quizás por ello en la actualidad enfrenta fuertes problemas estructurales. Por ejemplo, la productividad anual promedio es de 0.6 crías destetadas por año. Como consecuencia de este bajo índice productivo, los rebaños están limitados para crecer y sólo lo pueden hacer recurriendo a las importaciones de ganado, precisamente de los países de Oceanía. De hecho, estas importaciones tienen la misma relevancia que las de vacas lecheras que el país realiza al año. Por lo tanto, a pesar de las importaciones, los rebaños no pueden crecer ni aumentar la capacidad de abasto hasta alcanzar a cubrir en su totalidad la demanda interna. Por el contrario, la brecha de desabasto crece cada año.

Otro de los problemas es la deficiente capacidad organizativa. En este caso, la organización de los productores es tan incipiente que se ubica al mismo nivel de la actividad caprina, muy por debajo de las otras ramas ganaderas, en parücular en relación con la avicultura y la porcicultura.

Además, puede ser señalado que prácticamente no se cuenta con especialistas que estén realizando exteñsionismo en ganadería ovina. Por ello, no es posible conocer el interés real de los productores ni la capacidad de los rebaños para transitar de una ganadería social a otra eminentemente empresVerdana, Arial, Helvetica, sans-serif. De hecho, los productores se encuentran demasiado lejos de adquirir la concepción de negocio en su explotación, no obstante que parte de su patrimonio se encuentra en el ganado con que cuentan para atender necesidades prioritarias de la familia. En parte ello se debe a que el pequeño tamaño de los rebaños no es suficiente para pagar servicios de asistencia técnica ni de transferencia de tecnología.

Además, la consideración despectiva de que la ovinocultura es una actividad ganadera de nivel inferior en comparación con la ganadería bovina, por ejemplo, no fomenta la formación de especialistas en sistemas ovinos de producción.

Por otra parte, también debe ser señalado el costo de las importaciones y la canüdad de divisas que al año el país debe pagar por adquirir los volúmenes de carne que permiten satisfacer la demanda interna. Asimismo, las importaciones representan algunos riesgos para los importadores nacionales, como la amenaza de una devaluación y la alteración brusca en la tasa de cambio, lo que de manera temporal haría prohibitivas tales adquisiciones, como ocurrió durante 1995 y 1996. Otro aspecto importante es la dudosa calidad sanitaria de la carne importada, pues el manejo durante su transporte no siempre preserva el estado higiénico que debe ser garantizado.

Además de los efectos directos sobre la calidad de la barbacoa, el bajo precio de la carne importada está causando daño sobre la actividad nacional, pues ha significado el desplazamiento de las canales frescas (obtenidas con el sacrificio de corderos producidos en el país) por canales congeladas provenientes principalmente de los países de Oceanía.

En resumen, la situación actual de la ganadería ovina nacional üene como características principales la ineficiencia productiva de los rebaños, la desarticulación de la cadena y el desplazamiento de la producción nacional por las importaciones de carne congelada.

Alternativas

Para fomentar el crecimiento de la actividad productiva de los rebaños hasta alcanzar niveles competitivos de eficiencia, la integración de la cadena y la reactivación de la actividad ovina es recomendable:

1. Promover el involucramiento directo de los productores en cada etapa de la propuesta de reactivación, pues sobre ellos habrá de recaer el mayor esfuerzo para el logro de los objetivos y metas que beneficien esta actividad pecuaria.
2. Transformar una actividad pecuaria, que históricamente ha cumplido una función social, en una oportunidad de negocio, independientemente de la escala de producción.

Ventajas comparativas y de competitividad

1. La actividad ovina es altamente competitiva frente al resto de las ramas ganaderas. Utiliza recursos de bajo valor biológico para el hombre, tiene una elevada eficiencia potencial de producción y genera el producto cárnico de más alto valor comercial en el mercado. Las ovejas son animales rumiantes que pueden ser explotadas en espacios ecológicos donde no cabría un bovino y desempeñar su función producüva de manera eficiente.
2. El consumo aparente de carne ha mostrado una tasa dinámica de crecimiento de 7 por ciento cada año, desde 1996.
3. Los sistemas de cría tienen un potencial de crecimiento de 150 por ciento en relación con los indicadores actuales de productividad anual por vientre.
4. El aumento de 150 por ciento en la productividad actual apenas sería suficiente para cubrir el volumen total de la demanda actual.
1997
5. Cualquier aumento en el consumo interno representará un volumen de demanda que estimularía a los sistemas de producción.

Propuestas de reactivación

De acuerdo con lo expuesto previamente, la demanda interna es cubierta con la producción nacional y las importaciones de carne. Por ello, de manera gráfica puede ser observado que la producción nacional está en franca desventaja respecto a las importaciones de carne en canal y de ganado en pie (figura 4), como es explicado enseguida.

Figura 3. Tendencia en los inventarios de ganado ovino nacional
Fuente: Elaboración propia con datos de la Sagarpa. Las cifras  están expresadas en miles de cabezas.

Independientemente del origen de la carne, el principal producto obtenido es la barbacoa. Sin embargo, existen diferencias importantes en función de la calidad de la materia prima requerida para la elaboración de ese producto final. Mientras que la actividad ovina nacional provee ganado en pie, principalmente corderos jóvenes que pesan de 30 a 35 kg, el mercado internacional provee ganado de desecho. Además, mientras que la producción interna oferta carne fresca, el mercado internacional provee carne congelada, la cual es menos recomendable para la elaboración de barbacoa. Sin embargo, a pesar de que la producción nacional provee carne de mejor calidad, el diferencial de precios provoca que los barbacoyeros opten por procesar carne de importación. Como resultado, no sólo cambia la calidad del producto final sino que el abasto externo está desplazando en forma desleal a la producción nacional.

Por lo tanto, en primer lugar, es pertinente plantear ¿cómo puede ser aumentada la producción actual?
1. Con la participación directa de los beneficiarios de la propuesta, para que aporten su esfuerzo y porque son quienes tienen los recursos primarios de producción, así como. la oportunidad de desarrollo.
2. Con extensionismo eficaz y capacitado para resolver los problemas técnicos de la producción. La productividad actual no podrá ser mejorada importando más vientres, por el contrario, la producción de suficientes reemplazos deberá constituir el objetivo que indique la capacidad de eficiencia producüva. En este caso, deberán ser fijadas metas en términos de la tasa anual de gestaciones, pariciones y destetes; el peso al destete, el peso y edad al sacrificio del ganado; la edad al primer parto y el periodo de üempo entre dos pariciones sucesivas; la vida útil de los vientres, etcétera.
3. Conociendo las necesidades de los productores, de tal forma que sea posible descubrir el para qué de la actividad ovina, en lugar de tratar de imponer-como ha sucedido siempre- enfoques que ignoran la opinión de quienes supuestamente serán beneficiarios de las propuestas.
4. Organizando a los productores de manera sólida, en todos los niveles posibles de asociación. La productividad por sí misma no es suficiente, debido a que existe un elevado nivel de intermediarismo. Por lo tanto, debe ser sumada la capacidad de libre asociación.
5. Con proyectos particulares (para cada unidad de producción) y generales (a nivel de los sistemas de producción).

Ahora bien, ¿para qué aplicar la propuesta?
1. Para aplicar prácticas de manejo que permitan alcanzar niveles competitivos de productividad, pues mientras las ovejas sigan destetando sólo 0.6 corderos por año estará limitada la propia capacidad para generar los reemplazos requeridos y sostener el tamaño de los rebaños. Por ello, es necesario que los productores sean capacitados para que, por sí mismos, realicen la calidad de manejo que garantice el crecimiento de la productividad por vientre. En particular, son requeridas acciones para que sea mejorada la alimentación del ganado durante todo el ciclo productivo. En la actualidad se cuenta con recomendaciones tecnológicas para la aplicación de planes de alimentación
2. Para alcanzar el potencial de productividad anual por vientre.
3. Para integrar la engorda en condiciones de corral, si fuera necesario, como un recurso para uniformizar y madurar las canales.
4. Para producir el tipo de ganado exigido en la obtención de una barbacoa de alta calidad. Si no es mejorada la calidad del manejo alimentario del ganado, difícilmente podran ser producidos corderosjóvenes de 35 kg de peso. Entonces, la barbacoa seguiría siendo elaborada con animales adultos que no reúnen las características idóneas de composición corporal y de suavidad de la carne.

En tercer lugar, ¿qué harían los productores una vez que fueran obtenidos mayores volúmenes de producción?. La respuesta lógica sería vender, pero ¿a quién? y ¿cómo? Si los productores desarrollaran la capacidad técnica que les permitiera mejorar la eficiencia productiva de sus empresas, deberían también cambiar el producto final que colocan en el mercado y vender, por lo menos, la carne en canal para sustituir en forma paulatina a las importaciones.

Sin embargo, el mejoramiento de la productividad es poco útil si persistieran los problemas actuales de comercialización, pues los beneficios recaerían sobre otros agentes de la cadena de procesamiento y comercialización, mas no sobre los productores de ganado. Ello exige la instalación de rastros TIF especiales para ganado ovino -y caprino- en las mismas regiones de producción. Asimismo, es necesario que los productores dejen de entregar su producto a los intermediarios; en lugar de ello, deberán vender sus productos de manera directa a los agentes elaboradores de barbacoa.

En cuarto lugar, conviene preguntar, ¿quiénes son los agentes que venden la barbacoa directamente a los consumidores? Son personas que operan pequeños establecimientos pero que, a pesar de que no están integrados horizontal ni verticalmente, han desarrollado la capacidad de adquirir y procesar carne importada y que, por lo tanto, han sido adheridos a los beneficios del mercado globalizado.

Figura 4. Participación del mercado internacional en el abasto interno de carne de ovino para la elaboración de barbacoa
Fuente: Elaboración propia con datos vigentes  en junio del 2000.

Por eso, la pregunta a responder es ¿en México, existe un mercado para la carne de ovino y barbacoa? La respuesta sólo cabe en el sentido afirmativo. Se cuenta con mercados locales y regionales, principalmente. No obstante, si no existe un mercado importante distribuido a nivel nacional en parte se debe al desconocimiento del principal producto de carne de ovino, o bien, a la escasa disponibilidad de ese producto en cualquier región del país. En sexto lugar, hacia el mediano plazo hay que:
1. Integrar-y luego controlar-la cadena de producción-comercialización. Como ejemplo de integración directa al consumidor puede ser considerada la actividad bovina productora de carne. Al respecto, en el país ya existen consorcios que adquieren los becerros, luego los engordan de manera intensiva (para controlar la calidad de la carne producida y procesar principalmente cortes que se caracterizan por su alto valor económico) para lo cual tienen sus propias plantas elaboradoras de alimentos balanceados, sacrifican en sus propias plantas TIF, procesan las canales y venden al mayoreo (si tienen competitividad frente a los grandes exportadores del mundo) o al menudeo (según sus propias limitaciones), en cortes comerciales ya preparados -o no preparados- para consumo directo.

Otros ejemplos son encontrados en la actividad avícola, pues los grandes productores de pollo cuentan con establecimientos propios para la venta al menudeo de sus productos, ya sea en piezas enteras o en cortes preparados, sin preparar o cocinados para su consumo inmediato.

Además, los grandes consorcios exportadores del mundo están integrados por los propios productores, no por agentes intermediarios. Ejemplos son los burós nacionales de exportadores de pie de cría de ganado bovino en distintas partes del mundo. 2. Implementar campañas de publicidad para que la mayoría de los mexicanos conozcamos la barbacoa y, luego, seamos inducidos a consumirla con mayor preferencia. Como alternaüvas ante su elevado precio puede ser promovido que la barbacoa sea elaborada con carne fresca de cordero.

Asimismo, deberá ser considerado que la barbacoa es un producto de origen artesanal, difícil de elaborar por cualquier persona, pero bien conocida por los productores de ganado ovino. Para estos ganaderos resulta familiar sacrificar un cordero y elaborar, por sí mismos, la barbacoa para la celebración de algún evento especial.

Entonces, ahora conviene preguntar ¿qué es lo más difícil de lograr? Sin lugar a dudas, la integración de los productores es un proceso poco complicado pero insuficiente. Por lo tanto, los productores tendrán que ser organizados para producir mejor e integrarse a la cadena, de tal forma que les permita alcanzar al consumidor final, aunque esto es más duro, la perspectiva es viable y prometedora.

En esta etapa también es pertinente preguntar ¿en materia de abasto de cárnicos, quién tiene la sartén por el mango? Pues los productores organizados e integrados. Por lo tanto, cuando ello ocurre, cuando son los productores quienes adquieren la capacidad de dictar las reglas a su mercado las cosas cambian a su favor.

Beneficios esperados

En el caso de la actividad ovina nacional, ¿para qué servirá la integración de los productores en la cadena de carne de ovino? Para vender barbacoa, en lugar de ganado en pie; controlar totalmente el mercado interno; impedir -sin la intervención gubernamental- las importaciones, y formar una gran oportunidad de negocio en los distintos niveles de operación: local, regional y nacional.

Son diversos los beneficios que podrían ser logrados a partir de la implementación de la presente propuesta. Con fines ilustrativos, los beneficios esperados serán clasificados en técnicos, económicos, ambientales y sociales.

1. Beneficios técnicos. La propuesta haría posible la obtención de 1.5 corderos por vientre al año, la generación de suficientes reemplazos para el rebaño de cría y la sostenibilidad de la actividad.
2. Beneficios económicos. Serían disminuidos los costos fijos de producción, habría un mayor monto de ingresos netos, así como un mayor margen de rentabilidad. Por consiguiente, la actividad sería mucho más competitiva frente a las importaciones, independientemente del origen de éstas.
3. Beneficios ambientales. Desarrollar una actividad que haga un uso sostenible de los recursos, garantice el bienestar producüvo de los rebaños, promueva inversiones en infraestructura para la captación de agua, etcétera.
4. Beneficios sociales. Arraigar a los ovinocultores en su región de origen, crear empleos directos, promover la capacidad de autogesüón, promover la NOM de la barbacoa, fomentar campañas que induzcan el consumo, desarrollar una actividad totalmente competitiva, capaz de exportar barbacoa al mercado internacional.

Requerimientos

1. La participación de los productores organizados como eje central.
2. El involucramiento de las distintas instancias gubernamentales como agentes de apoyo exclusivamente. Para el desarrollo de la actividad ovina nacional deberán participar instituciones de enseñanza, investigación y transferencia de tecnología, así como las instituciones de crédito.
3. La realización de diagnósticos específicos para detectar la situación productiva actual, identificar los recursos disponibles, conocer el interés de los principales beneficiarios de la propuesta, las perspectivas de cada unidad de producción, la infraestructura tanto disponible como requerida y la ubicación de los principales mercados.
4. La aplicación de proyectos a mediano (para aumentar la productividad anual por vientre en cada rebaño) y largo plazos (para integrar en su totalidad la cadena de producción-consumo).

Comentarios finales

El principal objetivo que deberán desarrollar los productores de ganado ovino es la capacidad de autodeterminación tecnológica. La ovinocultura nacional deberá desarrollar sus propias opciones de cambio tecnológico, tomando como punto de partida la disponibilidad actual de recursos, las características de los sistemas de producción y las exigencias del mercado procesador de barbacoa.

Además, la actividad ovina mexicana es competitiva frente al resto de las ramas ganaderas. Su principal mercado consumidor se encuentra ubicado en la región central del país y concentra tantas ciudades, así como más de 45 millones de habitantes. Además, la barbacoa es comercializada en forma de tacos y, entre las distintas variedades de productos de origen animal, al parecer en México no existe otro producto de consumo directo que cuente con el mayor valor agregado que un taco. Asimismo, las principales regiones productoras se hallan también ubicadas a una distancia moderada respecto a los principales destinos turísticos del país, hacia los cuales se deberían ampliar sus mercados. En forma eventual, los productores organizados podrían efectuar exportaciones de barbacoa hacia otras regiones del mundo, como ya está siendo realizado por una empresa que abastece esa materia prima para la elaboración de pizzas.

Universidad Autónoma de Chapingo
*Trabaja en el Departamento de Zootecnia de la UACh
**Es miembro del CIESTAAM de la UACh

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