miércoles , 13 marzo 2019

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Especies forrajeras disponibles en México

Categoría: Forrajes, Número 61, Nutrición, Sistemas de producción, Zootecnia Deja un comentario A+ / A-

No existe la mejor especie
Especies forrajeras disponibles
en México

Dr. Ricardo D. Améndola Massiotti
Programa de Posgrado en Producción Animal, Programa de
Investigación en Forrajes. Universidad Autónoma Chapingo

Para presentar el tema, se describirán las características o atributos más importantes que deben tomarse en cuenta para escoger especies forrajeras y a continuación, se presentarán descripciones de las principales especies.

Minerales, productividad y dinero en la ovinocultura campechana. La Revista del Borrego 60.

El pastoreo de ovinos es una opción muy rentable debido a la problematica actual de los costos de alimentación con granos. Un tipo de alternativas de pastoreo se basa en el uso de forrajes sembrados y es en ese marco, que se presenta una descripción de las principales especies forrajeras disponibles para siembra en México.

El tema es excesivamente amplio para abarcarlo en una conferencia, por lo que el objetivo principal es introducir algunos conceptos importantes para la elección de las especies forrajeras; el más importante de ellos es que no existe “la mejor especie”, sino una serie de especies que pueden combinarse para darnos una adecuada solución al desafío de suministrar forraje en cantidad y calidad. El hecho de que la alfalfa (Medicago sativa), conocida como “la reina de las forrajeras”, no se adapte a muchas condiciones de ambiente y manejo, constituye un claro ejemplo de que no existe “la mejor especie”.

Para presentar el tema, se describirán las características o atributos más importantes que deben tomarse en cuenta para escoger especies forrajeras y a continuación, se presentarán descripciones de las principales especies. Tanto la lista de especies como la de sus características distan mucho de ser completas, por lo que se incluyen algunas referencias que pueden contribuir en la búsqueda de las especies adecuadas.

Características importantes de los recursos forrajeros

Las condiciones ambientales y socioeconómicas de producción son sumamente variables, por lo que la elección de las especies forrajeras más adecuadas dependerá del análisis de sus características frente las demandas concretas de la unidad de producción. Para ello se deben considerar las características de adaptación, productividad y calidad que se describen a continuación.

Adaptación a clima y suelo

La fisiografía del territorio mexicano conduce a una amplia variedad de climas en los que la altitud ejerce un efecto dominante sobre la temperatura y la ubicación con respecto a las cadenas montañosas (Sierra Madre Oriental y Occidental) define el régimen de humedad (Améndola et al., 2005). En la mayoría del territorio prevalecen condiciones secas a muy secas: áridas y semiáridas predominantemente en el norte (47%), templado subhúmedo con 7 meses secos en el centro (23%), trópico seco en las costas (16%) y húmedo en el sur (12%) y un bajo porcentaje del territorio con condiciones húmedas y templadas en las sierras. En estas condiciones, la disponibilidad de riego define sustancialmente las posibilidades de producir forraje y como consecuencia, las características de los sistemas de producción. Las especies forrajeras generalmente se agrupan como de clima templado o tropical aunque algunas se desarrollan en zonas de transición entre subtrópico y templado (Aguado-Santacruz et al., 2004). La disponibilidad de especies para siembra adaptadas a clima seco es mayor para condiciones tropicales; en cambio para clima templado seco con presencia de heladas y sin disponibilidad de riego, la oferta de especies es muy limitada; el zacate Rhodes (Chloris gayana) es una de las pocas opciones con disponibilidad de semilla, para uso hasta altitudes de poco más de 2000 msnm. En ocasiones la falta de adaptación a algunas condiciones climáticas no es directa sino por efectos asociados, por ejemplo debido a su susceptibilidad a ataques de roya o chauistle (Pfender, 2001) el zacate Orchard (Dactylis glomerata) no es buena opción para condiciones de clima subtropical húmedo.

El clima es uno de los factores que ejerce más influencia en la formación de suelos, por lo que los tipos predominantes han sido agrupados dentro de las regiones climáticas (Améndola et al., 2005). En buena parte de las condiciones áridas y semiáridas del norte predominan suelos superficiales y poco fértiles, mayoritariamente neutros a alcalinos, usados principalmente para pastoreo extensivo; en menor proporción se encuentran también suelos muy fértiles que bajo condiciones de riego tienen alto potencial agrícola. A medida que aumenta la precipitación y por ende la vegetación nativa hacia el centro y sur de México, cuando las condiciones de pendiente lo permiten, se encuentran suelos más fértiles, con mayores contenidos de materia orgánica. Con mayores niveles de precipitación hay mayor lavado (lixiviación) de cationes; por eso, al avanzar hacia el sur con alta precipitación en condiciones tropicales, se hacen frecuentes los suelos ácidos. Para reducir costos de insumos, en lugar del empleo de mejoradores de suelos para hacer el suelo apto para “las mejores especies”, se opta por especies adaptadas, por ejemplo, en el caso de suelos muy ácidos e infértiles Cook et al. (2005) recomiendan pasto Señal (Brachiaria decumbens).

Productividad

La alta productividad es una de las características más buscadas en las especies forrajeras. Por lo general se acostumbra expresarla en kg de materia seca por hectárea al año, a modo de ejemplo se incluye el Cuadro 1 en el que Ibarra (2005) compara la productividad de diferentes variedades de zacate buffel. En el caso de los ranchos que se manejan en pastoreo, la productividad se expresa en la carga animal que soportan las praderas, tal como lo indica en la Figura 1 Améndola (2008) al comparar praderas mixtas de alfalfa con praderas mixtas de trébol blanco (Trifolium repens).

Cuadro 1. Productividad (kg MS ha-1 año-1) de genotipos de zacate buffel en el estado de Tamaulipas. Fuente : Ibarra (2005).
Genotipokg MS ha-1 año-1
Común.7,816
Nueces10,460
T87A1175413,242
Formidable14,222

fig 1Figura 1. Carga animal de acuerdo a época del año y tipo de praderas. Fuente: Améndola (2008).

Distribución estacional directa o por conservación

Con excepción de los sistemas de producción más extensivos (por ejemplo el vaca-becerro) se trata de que la disponibilidad de alimento a través del año sea razonablemente uniforme. Sin embargo, debido a variaciones de humedad (época de secas) y temperatura (invierno) en las distintas estaciones del año, el crecimiento de las especies no es uniforme. Por esa razón, cuando se decide qué especies utilizar se debe tener en mente la necesidad de contar con forraje todo el año. A modo de ejemplo, en la comparación entre Marandú (Bracharia brizantha) y Tanzania (Panicum maximum) reportada por Ibarra (2005), la principal ventaja de Tanzania es su mayor producción en otoño e invierno.

fig 2Figura 2. Distribución estacional de la producción de forraje de Marandú y Tanzania cosechados cada 35 días. Fuente: Ibarra (2005).

En el caso de praderas de clima templado bajo riego, por lo regular la producción se distribuye 2/3 en primavera-verano y el tercio restante en otoño-invierno. Una de las ventajas del ballico perenne (Lolium perenne) frente al zacate ovillo (Dactylis glomerata) es su mejor producción invernal.

La disponibilidad de cantidades uniformes de forraje durante todo el año, puede estar en función de la conservación de forraje. Dentro del propio rancho, el ensilaje es un método más confiable de conservación que la henificación, porque es más independiente de las condiciones climáticas; se conserva forraje cuando hay excedentes para utilizarlo cuando escasea, y justamente los excedentes se presentan en la temporada de mayor humedad, lo que dificulta la henificación. Por esa razón, las buenas características para fabricar ensilado son un atributo importante de las especies forrajeras, y esa es una de las grandes virtudes del maíz como forraje.

El ensilado de maíz puede ser una buena fuente de forraje para ovinos. Si bien la listeriosis es una preocupación cuando se alimenta con ensilados, su incidencia está asociada con el consumo de ensilado en mal estado con pH alto entre 5.6 y 9.6, mal prensado o demasiado húmedo (Perea et al., 2009). Bell (1997) recomienda no suministrar la capa superior del ensilado ni ensilado con moho u otro tipo de daño, introducir el ensilado gradualmente en la dieta y no comenzar a suministrar ensilado a todo el rebaño simultáneamente y proveer agua limpia y abundante. De acuerdo a este autor, el ensilado de maíz es una buena fuente de energía pero sus contenidos de proteína y calcio son bajos (Cuadro 2), de modo que cuando constituye una proporción importante del forraje debe suplementarse con proteína, macro y micro minerales y vitaminas D y E. Asimismo, sugiere que se puede suministrar a razón de 3 a 4% del peso vivo a borregas adultas para mantenimiento, en tanto que como fuente principal de forraje durante el primer mes de lactación se debería suministrar a razón de hasta 4 kg por borrega. Para el caso del empleo de ensilado en dietas de corderos sugiere un cuidadoso análisis económico frente a la alternativa de dieta alta en concentrado.

Cuadro 2. Composición típica de ensilado de maíz cosechado con 35% MS y 50% de grano. Fuente Bell (1997).
Mcal/kgMS
MS PC ADF NDF TDN NeM NeL NeG Ca P Mg K
35% 8.4% 25% 47% 70% 1.53 1.51 .95 .2% .22% .19% 1.1%

Calidad nutricional

El valor nutritivo es una característica esencial de los forrajes; la mejor expresión del valor nutritivo de un forraje es el desempeño productivo de los animales que lo consumen. Por ejemplo, Bolaños (2008) evaluó diferentes gramíneas forrajeras con borregos bajo pastoreo en Tabasco, la mayor producción de forraje fue de Humidícola (Brachiaria humidicola) sin embargo, dado que su valor nutritivo es bajo, la ganancia de peso con esta especie en monocultivo (65 g d-1) fue menor que cuando se le asoció con Insurgente (B. brizantha, 100 g d-1) o Llanero (Andropogon gayanus, 90 g d-1), la diferencia principal radicó en el bajo consumo que los borregos hicieron de Humidícola. Si bien el desempeño productivo es la mejor expresión del valor nutritivo, es información que resultaría muy caro obtener; por ello en forma regular se maneja la información de composición nutricional, considerando como datos más frecuentes contenido de proteína cruda (PC), fibra detergente neutro (FDN), fibra detergente ácido (FDA) y digestibilidad (DMS); tanto DMS como FDA son valores que permiten estimar el contenido de energía metabolizable (EM) tal como se describe en las ecuaciones 1 y 2. En algunos casos resulta de particular importancia conocer el contenido de minerales en el forraje.

MCal EM/kg MS = 0.0382 x DMS (%) -0.191 (1)

MCal EM/kg MS = -0.0333 x FDA (%) +3.432 (2)

El contenido de proteína de las gramíneas tropicales puede resultar demasiado bajo para muchas funciones productivas, incluso limitante para el consumo (Cuadro 3); sin embargo, puede llegar a valores mayores si se consideran a) forrajes tiernos y fertilizados con Nitrógeno y b) la selectividad del ganado (Cook et al., 2005). Las gramíneas templadas suelen tener contenidos aceptables de proteína (16.5%), más aún si se asocian con leguminosas (18.8%) (Améndola et al., 2005). Los valores de digestibilidad de gramíneas tropicales son también por lo regular 10 a 12 % menores que los de gramíneas templadas, cuyo valor medio es 72%. Tanto los contenidos de proteína como la digestibilidad se reducen si los descansos son prolongados, a modo de ejemplo se presentan en las Figuras 3 y 4 lo que ocurre en especies templadas y tropicales.

Cuadro 3. Composición de diferentes gramíneas. Adaptado de Colectivo de autores (2000).
Especie MS % PC %DMS % Mcal EM/ kgMS Consumo con bovinos (% PV)
Bermuda cruza124-308.8-14.048-502.01-2.072.1 – 2.8
Insurgente2214.947-522.112.4 – 3.1
Mombasa, Tanzania22-336.3-13.646-501.9-2.072.1- 3.1
Pangola19-256.7-13.141-551.7-2.32.1 – 2.8
Estrella25-356.6-13.845-521.87-2.161.9 – 2.6
Gramas nativas26-356.6-9.046-531.9-2.2>2.0 – 2.7
KingGrass17-236.4-8.544-551.82-2.311.3 – 2.1
Taiwán18-236.5-8.148-561.98-2.331.3 – 2.4

fig 3Figura 3. Evolución del contenido de proteína y el rendimiento de avena. Adaptado de Tovar et al. (2000)

fig 4Figura 4. Evolución de la digestibilidad de gramíneas tropicales. Adaptado de Colectivo de autores (2000).

Costos de insumos, facilidad de establecimiento, persistencia

Los costos de producción de nutrientes con distintos forrajes son diferentes. Uno de los factores importantes es la diferencia en requerimientos de fertilización; en la Figura 5 se observa que la presencia de una leguminosa permite eliminar la fertilización nitrogenada con lo que se reducen sensiblemente los costos de producción. Améndola (2007) reporta costos de nutrientes con diferentes recursos forrajeros de clima templado, de esa información se concluye que dos factores importantes son los costos de cosecha y la concentración de nutrientes. Las praderas de pastoreo presentan los menores costos de nutrientes, el heno de alfalfa representa una buena fuente de proteína, pero la energía en ese forraje es tres veces más cara que la de las praderas; en cambio, el ensilado de maíz es una buena fuente de energía, pero su proteína resulta seis veces más cara que la de las praderas.

fig 5Figura 5. Respuesta de una pradera de ballico perenne y trébol blanco a la fertilización nitrogenada en su tercer año. Adaptado de Soto y Jahn (2005).

La facilidad de implantación, los costos de implantación y manejo, en conjunto con la persistencia son factores que deben tomarse en cuenta. Por esta razón los forrajes anuales resultan más caros que las praderas; por ejemplo, el costo de la energía producida con avena y ballico anual es dos veces mayor que el de la energía producida con praderas (Améndola, 2007). Las praderas tropicales por lo general presentan buena persistencia, considerándose normales duraciones de siete años, en cambio la falta de persistencia de las praderas de clima templado constituye un problema serio ya que por lo regular duran en buenas condiciones únicamente unos cuatro años (Améndola et al., 2005). Por esa razón, en clima templado regularmente se trabaja con rotaciones forrajeras que implica combinar praderas con cultivos forrajeros anuales. Por último, la disponibilidad de semilla constituye algunas veces la limitación más importante, tal es el caso de kikuyo (Pennisetum clandestinum); este zacate es una muy buena opción para condiciones de templado subhúmedo, con precipitaciones mayores a 600 mm, sin disponibilidad de riego; no obstante su difusión se ve limitada porque ante la carencia de semilla, la implantación debe realizarse empleando guías lo que la encarece y dificulta. En condiciones de trópico sub-húmedo, el guaje (Leucaena leucocephala) constituye una excelente fuente de proteína; no obstante, para su empleo con borregos debe considerarse la necesidad de cortar, acarrear y eventualmente marchitar el forraje (Camacaro y Machado, 2005) con el consiguiente incremento en costos de producción.

Especies utilizadas en México

Por razones de espacio la información que se maneja en esta lista es muy breve; para ampliar información se recomiendan las páginas disponibles en línea:

  • The Forage Information System de la Universidad de Oregon

    http://forages.oregonstate.edu/index.cfm

  • El Índice de Especies Forrajeras de FAO

    http://www.fao.org/ag/AGP/AGPC/doc/GBASE/mainmenu.htm

  • Cook et al. (2005)

    http://www.tropicalforages.info/index.htm

  • Améndola et al. (2005)

    http://www.fao.org/WAICENT/FAOINFO/AGRICULT/AGP/AGPC/doc/Counprof/mexico/Mexico.htm

  • Especies de clima templado

    Gramíneas perennes

    Ballico o raigrás perenne (Lolium perenne) variedades Linn, Tetraploide americano, Barlatra, Cropper, Talbot, Nui; muy buena producción invernal, excelente calidad, pobre persistencia, muy exigente en humedad y fertilidad del suelo, de fácil establecimiento, se adapta a pastoreo continuo.

    Zacate ovillo u Orchard (Dactylis glomerata) variedad predominante Potomac, Baraula; muy mala producción invernal, buena calidad, buena persistencia, no se adapta a suelos alcalinos, resiste falta de humedad, establecimiento relativamente fácil, prefiere pastoreo rotacional, excelente opción para asociarse con alfalfa o trébol blanco.

    Alta Fescue o, Festuca (Festuca arundinacea) variedad predominante K31, Barcel, Fawn se deben emplear variedades libres de endófito (toxicosis); buena producción invernal, calidad mediocre, excelente persistencia, se adapta a todo tipo suelos y resiste la sequía, establecimiento lento y difícil requiere buena cama de siembra y buen control de malezas, se adapta a pastoreo continuo, requiere buen control del encañe en primavera.

    Alta Fescue o, Festuca (Festuca arundinacea) variedad predominante K31, Barcel, Fawn se deben emplear variedades libres de endófito (toxicosis); buena producción invernal, calidad mediocre, excelente persistencia, se adapta a todo tipo suelos y resiste la sequía, establecimiento lento y difícil requiere buena cama de siembra y buen control de malezas, se adapta a pastoreo continuo, requiere buen control del encañe en primavera.

    fig 6Figura 6. Gramíneas perennes templadas, ballico perenne, zacate ovillo y alta fescue. Fotos S. Reynolds (FAO, 2009).

    Gramíneas anuales

    Ballico o raigrás anual (Lolium multiflorum), variedades Tetraploide Beef Builder, Gulf, Barspectra, Abundant, Hércules, Westerwold; muy buena Producción invernal y excelente calidad, persiste varios ciclos de cosecha (pastoreo), muy exigente en humedad y fertilidad, muy fácil establecimiento (incluso sin labranza), prefiere pastoreo rotacional.

    Avena (Avena sativa), variedades Karma, Cevamex, Chihuahua, Juchitepec, Cuauhtemoc, Saia (A. strigosa) muy buena producción invernal, buena calidad, persistencia, máximo dos ciclos de cosecha (corte o pastoreo), Saia puede ser más persistente, siempre y cuando el primero se efectúe en estado vegetativo, poco exigente en suelos, en ciclo de verano susceptible a royas (Saia es resistente), establecimiento muy fácil, pastoreo rotativo.

    Cebada (Hordeum vulgare) las variedades clásicas son Esmeralda y Cerro Prieto, sin embargo debido a la agresividad de las aristas son poco aptas como forraje, actualmente se trabaja con variedades imberbes (capuchonas), excelente producción invernal, buena calidad, un solo ciclo de cosecha, muy precoz en su establecimiento (buen forraje en menos de 50 días).

    Triticale (Triticum spp x secale cereale) variedad más conocida Eronga, se han evaluado muchos materiales nuevos. Tiene más amplia adaptación a clima y suelo que la avena y generalmente en las evaluaciones resulta más productivo.

    Maíz (Zea mays) año con año surgen nuevos materiales (híbridos y variedades), con razonable disponibilidad de humedad y fertilidad y buena densidad de plantas (80 a 90 mil plantas/ha) rinde más de 15 toneladas de materia seca (60 ton fresco) de un forraje rico en carbohidratos que resulta muy fácil de ensilar.

    Sorgo forrajero (Sorghum bicolor x S. sudanense) hay materiales de nervadura café y de caña más dulce (Super Sweet II, Sumore I), algunos materiales producen más de 15 ton/ha de materia seca en más de una cosecha, con porcentajes de digestibilidad mayores a 70%, está mejor adaptado que maíz a baja disponibilidad de humedad, se puede ensilar perfectamente aunque el producto no alcanza la calidad del ensilado de maíz, si se proporciona fresco no debe estar tierno por los riesgos de intoxicación por glucósidos cianogénicos.

    Sundan grass (Sorghum sudanense), la variedad más frecuente es Kikapoo, sus tallos son más delgados que los de los sorgos híbridos, presenta menores riesgos de intoxicación por glucósidos cianogénicos y se adapta para henificación y pastoreo.

    fig 7Figura 8. Leguminosas perennes templadas, alfalfa (foto R. Améndola; Améndola et al., 2005), trébol blanco y trébol rojo (fotos J. Frame y J. Koivisto; FAO, 2009).

    Leguminosas perennes

    Alfalfa (Medicago sativa) variedades Cuf 101, Valenciana o Aragon, Júpiter, San Miguelito, aceptable producción invernal, muy buena calidad, persistencia 4 años no se adapta suelos ácidos o mal drenaje, fácil establecimiento, pastoreo rotativo, riesgos de timpanismo.

    Trébol blanco (Trifolium repens) generalmente se comercializa con Ladino sin especificar la variedad, muy buena producción invernal, la mejor calidad, su persistencia varía en suelos pesados de buena humedad puede durar varios años (por ejemplo en Tulancingo), en suelos livianos con poco fósforo no es persistente, muy fácil de establecer hasta sin labranza pero su semilla no debe quedar profunda, acepta pastoreo continuo, riesgos de timpanismo.

    Trébol rojo (Trifolium pratense), la variedad más común es Kenland, su producción invernal es mediocre, buena calidad persistencia 2 años (muy rara vez más), menos exigente en suelos que alfalfa y trébol blanco, de muy fácil establecimiento, es precoz, requiere pastoreo rotativo, riesgos de timpanismo.

    fig 8Figura 8. Leguminosas perennes templadas, alfalfa (foto R. Améndola; Améndola et al., 2005), trébol blanco y trébol rojo (fotos J. Frame y J. Koivisto; FAO, 2009).

    Leguminosas anuales

    Berseem (Trifolium alexandrinum) variedades, Belem, Carmel, porte erecto, muy mala producción invernal, muy buena calidad nutricional, planta anual, no tolera suelos ácidos, de fácil establecimiento, requiere pastoreo rotativo.

    Ebo o Veza (Vicia sativa) regularmente no se menciona variedad o se le conoce como “común”, trepadora con zarcillos, conviene asociarla con un cereal (avena o cebada) que le sirva de tutor, muy buena producción invernal, buena calidad, persistencia de 1 a 2 ciclos de cosecha, poco exigente en calidad del suelo, muy fácil de establecer incluso sin labranza, pastoreo rotativo.

    fig 9Figura 9. Leguminosas anuales templadas, berseem y veza (fotos South Australian Research and Development Institute, GPO Box 397, Adelaide, SA 5001, Australia incluidas en FAO, 2009).

    Especies tropicales

    Leguminosas tropicales

    Guaje (Leucaena leucocephala), árbol que se puede manejar con hábito arbustivo, se adapta a suelos livianos con pH mayor a 5.5, tolera alcalinidad, no tolera mal drenaje, adaptada a precipitación entre 650-1,500 mm con hasta 7 meses de seca; las heladas queman las hojas pero no matan la planta, muy lenta en establecimiento en los primeros dos meses se requiere muy buen control de malezas, algunas veces se debe escarificar la semilla, muy alto valor nutritivo y fácil de manejar en bancos de proteína, requiere pastoreo rotacional.

    Arachis o cacahuate forrajero (Arachis pintoi), hierba perenne estolonífera, crece en trópico y subtrópico húmedo (1,500-2,000 mm y período seco no mayor a 4 meses) en altitudes de hasta 1400 msnm, en asociación con gramíneas forma praderas permanentes de buena persistencia, adaptada a pastoreo intensivo, amplia adaptación a suelos ácidos (pH 4.5-7.2) y poco fértiles con períodos de inundación, baja tolerancia a la salinidad.

    Conchita azul o Clitoria (Clitoria ternatea), hierba perenne de vida corta, para que persista debe manejársele como banco de proteína, se adapta muy bien a suelos pesados alcalinos, acepta pH entre 4.5 y 8.7, su mejor producción es con precipitaciones entre 700-1,500mm con secas de hasta 6 meses, no soporta inundación, crece con temperaturas medias diarias superiores a 15°C y soporta heladas leves, requiere pastoreo rotativo y debe evitarse pisoteo severo, su mejor desempeño es con períodos de descanso de 8 semanas y forraje residual de 10 cm.

    Kudzu (Pueraria phaseoloides) vigorosa leguminosa trepadora con raíz pivotante, no soporta suelos pesados, puede crecer en suelos ácidos (pH 3.5-5.5), no tolera la salinidad, requiere precipitación mayor a 1000-1500 mm con temporada seca de hasta 4-5 meses, tolera anegamientos, su temperatura mínima es 15°C con muy baja tolerancia a heladas, crece en altitudes de hasta 1600 msnm, no soporta pastoreo demasiado intenso.

    fig 10Figura 10. Leguminosas tropicales, leucaena (foto C. Marcof), cacahuate forrajero y clitoria (fotos S. Reynolds y H. M Shelton; incluidas en FAO, 2009).

    Gramíneas tropicales perennes

    Buffel (Cenchrus ciliaris) variedades Común o Americano, Nueces, Formidable, Biloela, amacollada con hábitos variando desde muy erecta hasta ligeramente decumbente, se adapta mejor a suelos livianos y de texturas medias, medianamente exigente en fertilidad, prefiere suelos neutros a alcalinos (requiere pH mayor a 5.5) con tolerancia media a la salinidad, es la especie mejor adaptada a condiciones secas que prevalece con precipitaciones entre 300 y 700 mm, no soporta inundaciones, se le ha encontrado en altitudes hasta 2500 msnm, su distribución es amplia en áreas con temperaturas medias anuales entre 12 y 28°C, muy lento en el establecimiento puede llegar a requerir de 4 meses hasta un año entre siembra y primer pastoreo, muy tolerante al pastoreo se le debe dar descansos máximos de 8 semanas (por la pérdida de calidad) y dejar el forraje residual con 7 cm de altura, recientemente ha sufrido severos ataques de mosca pinta.

    Rhodes (Chloris gayana) variedades Bell, Callide, Pioneer, amacollada regularmente estolonífera, prolifera en diferentes tipos de suelos, salvo en los muy pesados, muy tolerante a suelos salinos, alcalinos y sódicos, no se adapta bien a suelos ácidos (prefiere pH mayor a 5.5), se siembra regularmente en áreas con precipitación entre 500 y 1200 mm y período seco mayor a 6 meses, prospera en altitudes de hasta 2000 msnm, en México se adapta bien a condiciones de mayor altitud con clima templado seco, con amplia adaptación a temperaturas medias anuales entre 16.5 y 26 °C sus virtudes son su amplia adaptación, facilidad de establecimiento, buen valor nutritivo en estado vegetativo, tolerancia al pastoreo severo, pocas plagas o enfermedades, buena autosiembra con semilla propia.

    Llanero (Andropogon gayanus) forma macollos altos de hasta 1 m de diámetro, adaptado a suelos desde alcalinos a fuertemente ácidos, puede soportar anegamientos de corto plazo, su mejor adaptación es a niveles de precipitación mayores a 750 mm y estación seca entre 3 y 7 meses, soporta pastoreo intenso con buen rebrote a los 30 días, se adapta tanto a pastoreo continuo como rotacional con 35 días de descanso en lluvias y 42 en secas, se deben dejar residuales de por lo menos 25 cm de altura, cuando madura su calidad nutricional es muy baja, muy resistente a la mosca pinta.

    Estrella (Cynodon nlemfuensis, Cynodon plectostachyus) Cook et al. (2005) indican que debido a la similitud entre especies ha existido confusión en la identificación, y probablemente todos los especímenes identificados como plectostachyus antes de 1970 hayan sido nlemfuensis, estos autores optan por manejar en forma conjunta ambas especies, estolonífera robusta con raíces profundas, las diferencias morfológicas entre variedades van de tallos de 40 cm de altura y 1-1.5 mm de diámetro con láminas de 2 a 5 mm de ancho, hasta tallos de 90 cm de altura y 2.3 mm de diámetro con láminas de 5 a 6 mm de ancho, amplia adaptación a diferentes condiciones de suelo con pH entre 4.5 y 8 y de precipitación (usualmente entre 500 y 1,500 mm), muy resistente a la sequía no tolera mal drenaje, se le encuentra hasta 2300 msnm con óptimo térmico en zonas de temperatura media anual entre 20 y 27°C, tolera pastoreo muy intenso, se recomiendan períodos de descanso no mayores a 4-5 semanas y forraje residual de 15-25 cm de altura, rotaciones con menores descansos permiten mejores ganancias individuales, una de sus desventajas es que debe propagarse con guías (produce cantidades mínimas de semilla), no tiene mayores problemas sanitarios salvo ataques de mosca pinta, sus principales virtudes son el rápido establecimiento y la buena persistencia, algunas líneas pueden producir cianhídrico.

    fig 11Figura 11. Gramíneas tropicales adaptadas a condiciones secas buffel, rhodes (fotos S. Reynolds; FAO, 2009) y llanero (foto H. M. Shelton; FAO, 2009)

    Bermuda (Cynodon dactylon) estolonífero con rizomas, variedades Tifton 68, Tifton 78, Tifton 85, NK37 o Gigante, Cruza1, Callie, prolifera en diferentes tipos de suelos pero para buen desempeño requiere suelos fértiles, bien drenados y con pH mayor a 5.5, generalmente ocurre en áreas con precipitación entre 625 y 1750 mm, tolera hasta 7 meses de sequía y algunas semanas de inundación, muy amplia adaptación térmica, crece desde el nivel del mar hasta 4000 msnm en áreas cuyas temperaturas medias anuales varían entre 6 y 28°C. pero con óptimos de 24°C, se propaga por guías o semilla, requiere fertilización y buen manejo de pastoreo con descansos no muy prolongados (4 semanas) para mantener calidad y forraje residual de 5 a 10 cm de alto.

    Guineas (Panicum maximum) variedades actuales Tanzania y Mombasa, puede formar macollos grandes y alcanzar alturas mayores a 1.5 m aunque se puede manejar más corto para mantener calidad y praderas más cerradas, se le puede usar para pastoreo, ensilaje o henificación, prefiere suelos bien drenados y fértiles, tolera acidez pero no tolera anegamiento o salinidad, prefiere precipitaciones mayores a 1000 mm y secas no mayores a 5 meses, ocurre en altitudes hasta 2000 msnm, no soporta pastoreos frecuentes y rasantes, se deben dejar descansos de 4 semanas y residuales mayores a 30 cm, sus virtudes son la alta proporción de hoja, alta productividad y calidad y la diversidad de usos, sus desventajas los requerimientos de fertilidad y falta de tolerancia al sobrepastoreo, el porte y la productividad de Mombasa (90-100 cm de altura a entrada de pastoreo) son mayores que los de Tanzania, (70-75 cm de altura a entrada de pastoreo) tiene también mayor tolerancia a suelos ácidos y produce mejor ensilado, aunque la resistencia de Tanzania al salivazo es mayor y es algo más fácil de manejar con 25-30 cm de residual, frente a 30-40 cm de Mombasa.

    Brachiaria brizantha variedades Insurgente, Marandú, Toledo, forma praderas más bien abiertas con tallos semierectos a decumbentes, de 60 150 cm de altura, hojas planas de verde brillante de hasta 2 cm de ancho por 100 cm de largo, se le emplea para praderas de pastoreo, para corte y acarreo y para conservación, con amplia adaptación a suelos con pH entre 4 y 8, alto Al, de fértiles a muy poco fértiles, con buen drenaje, menos adaptada a infertilidad y acidez que B decumbens, su mejor desempeño es con precipitaciones entre 1500 y 3500 mm pero puede crecer con precipitaciones de 1000 mm y secas de hasta 6 meses, Toledo soporta algo de inundación pero Marandú no, típica especie tropical crece hasta los 2000 msnm pero sólo soporta heladas leves, sus virtudes son la resistencia a la mosca pinta, la persistencia bajo pastoreo, adaptación a manejo de corte, en tanto que la desventajas son su tendencia a ser dominante formando praderas monoespecíficas y las posibilidades de causar fotosensibilidad particularmente en borregos y cabras.

    Brachiaria híbridos, Mulato (B. brizantha x B. ruziziensis). y Mulato II (B. ruziziensis x B. decumbens x B. brizantha), casi toda la información es de Mulato, se le usa para pastoreo o corte, requiere suelos bien drenados con pH entre 4.5 y 8, puede crecer en suelos poco fértiles pero responde muy bien a la fertilización, adaptado a precipitación entre 1000 y 3500 mm con buena producción durante la temporada seca, se le ha sembrado en los trópicos en altitudes hasta 1800 msnm, presenta resistencia parcial al salivazo, cubre rápidamente el suelo a partir del enraizamiento de nudos de los tallos decumbentes, se asocia bien con Arachis pintoi, tiene excelente valor nutritivo con 13.1% PC y 70% DMS en rebrotes de 90 días, muy palatable puede causar fotosensibilidad, se han reportado ganacias de 900 g diarios en toretes, sus virtudes son alta productividad y calidad y resistencia relativa al salivazo, sin embargo requiere mayor fertilidad que Insurgente.

    fig 12Figura 12. Gramíneas tropicales adaptadas a condiciones subhúmedas a húmedas guinea e insurgente (fotos S. Reynolds; FAO, 2009)

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    Especies forrajeras disponibles en México Reviewed by on . No existe la mejor especieEspecies forrajeras disponibles en México Dr. Ricardo D. Améndola Massiotti Programa de Posgrado en Producción Animal, Programa de Inv No existe la mejor especieEspecies forrajeras disponibles en México Dr. Ricardo D. Améndola Massiotti Programa de Posgrado en Producción Animal, Programa de Inv Rating: 0

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