jueves , 14 marzo 2019

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Los sistemas de producción de ovinos en el altiplano

Categoría: Manejo, Número 27, Sistemas de producción, Zootecnia Deja un comentario A+ / A-

Sistemas

Extensivo, semi-extensivo o intensivo

Los sistemas de producción de ovinos en el altiplano

Los sistemas de producción animal, como componentes del medio ambiente o de un ecosistema varían de acuerdo a las modificaciones que sufre éste y desde luego, el medio ambiente y la región.

Antonio Ortíz Hernández*

El consumo de alimentos de origen animal, en los países desarrollados, se basa en un eficiente programa ganadero; en cambio en los países en desarrollo la productividad pecuaria es baja y la disponibilidad de proteína animal, para sus habitantes, está muy limitada. Por tanto, es necesario mejorar la eficiencia de la producción de ganado para ofrecer los nutrientes necesarios a la población humana; al respecto, la función de la ganadería ovina es importante por su aporte de carne, leche y lana. (1).Los sistemas de producción de ovinos en el altiplano

La riqueza ganadera de un país no se mide de manera objetiva por el número de razas de ganado que tiene. Sin embargo, el número de razas es el indicador de que en ese país existen las condiciones propicias mínimas en cuanto a sus componentes, principalmente climáticos y alimenticios para que poblaciones de animales de origen genético muy diverso habiten en armonía con el ambiente donde viven y produzcan satisfactores suficientes en calidad y cantidad para la población. (2).

En lo que se refiere a los ovinos, México se caracteriza por una gran tradición lanera y de carne, a pesar de que su inventario nacional no ha sido suficiente durante varios años para satisfacer la cada vez creciente demanda nacional. Por esta razón, en lo que se refiere a carne, por ejemplo las importaciones de animales en pie y canales congeladas han sido necesarias, con la consecuente fuga natural de divisas. (2) Hoy en día por su importancia económica la producción ovina ocupa el último lugar en la industria pecuaria nacional y en el producto interno bruto solamente representa del 1 al 2 %. Sin embargo, se le reconoce como una actividad importante en el subsector ganadero, por su elevado valor como componente de la economía del campesino de escasos recursos, ya que sus productos tienen una gran demanda especialmente entre la población urbana de las grandes ciudades. Empero, en cuanto a la oferta esta actividad se encuentra en crisis pues depende en gran medida de las importaciones de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. (3)

Con sus aproximadamente cinco millones de cabezas en existencia y cuya expansión se encuentra detenida desde hace cuarenta años. (4)

Antecedentes

En algunas crónicas de la época colonial se hace referencia a la introducción de ganado ovino al continente americano a principios del siglo XVI. Se dice que en 1521 el Virrey Gregorio López fue uno de los primeros en traer ovinos a México. También se menciona que los primeros ovinos fueron embarcados en los puertos de Sevilla y Cádiz o en los distintos puertos de las Islas Canarias, lugar en el que se abastecían los conquistadores y colonizadores; estos animales no viajaban como recursos genéticos, sino como alimento para la tripulación de las naves.

Algunos de esos ovinos llegaron a las Islas del Caribe, donde tuvieron tiempo de adaptarse y reproducirse antes de llegar a la Nueva España o a la América del Sur. Estos ovinos fueron “Merinos” de lana fina y otros de las razas conocidas como Churra y Lacha de vellones abiertos y fibras gruesas, pero de excelente carne. (6)

La raza Suffolk, es de la preferencia de los productores del altiplano.
La raza Suffolk, es de la preferencia de los productores del altiplano.
Foto: Alicia Almanza

El ganado que llegó formó un mosaico genético como “borrego criollo”, con características heterogéneas pero con definida influencia de la raza Merino. Estos ovinos se difundieron en gran parte al centro y norte del país, siendo las prácticas pastoriles de los colonos españoles, como la trashumancia y las asociaciones de pastoreo. (6)

Prosperaron rápidamente hacia la zona Norte del país junto con las migraciones que poblaron las zonas mineras de los estados de San Luis Potosí, Zacatecas, Coahuila, Guanajuato y demás estados de la zona Norte de México. (7) El régimen feudal que imperó en México hasta principios de este siglo, favoreció el desarrollo de grandes rebaños mantenidos en forma extensiva, llevando a nuestro país a finales del siglo XVIII a ser el segundo exportador de lana en el mundo. A partir de la revolución con su consecuente Reforma Agraria, el fraccionamiento de la superficie de pastoreo, aunado a la atomización de los rebaños, la carencia de infraestructura básica, la competencia con otras actividades agropecuarias, el empobrecimiento de las tierras debido al sobre pastoreo y el bajo nivel cultural del campesino ha dado origen a un atraso y estancamiento de la ovinocultura, pues el 95% del rebaño nacional se considera criollo, producto de las cruzas que ha tenido el ganado descendiente de los primeros ovinos traídos a México. (7)

Sin embargo, es un animal totalmente adaptado a nuestro medio, con gran rusticidad y capaz de sobrevivir en condiciones que serían muy difíciles para los animales de razas puras, por lo que debe considerarse como potencial no explotado en forma adecuada.(7)

Inventario nacional

La población ovina del país se calcula en 5,705,186 cabezas (SAGAR, 1992); sin embargo, para el mismo año el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) estima 3,954,508 animales, (8), En 2000 la población ovina es de 6,186,000 ovinos.

Es necesario señalar que esta gran diferencia (67.29%), es un indicador de la poca confiabilidad de las cifras oficiales; sin embargo, pueden reflejar la tendencia global del subsector. En la última década el inventario nacional ha decrecido aproximadamente 22.6%, observándose a partir de 1986 un franco estancamiento. Se sabe que aproximadamente el 80% del rebaño nacional se encuentra en posesión de productores de escasos recursos, explotado con un nivel tecnológico sumamente bajo y con todo género de limitantes. El 95% del inventario nacional está formado por ganado criollo y tan sólo un 5% por algunas razas especializadas (8)

Zonas de producción

De acuerdo a las características ecológicas del territorio mexicano, se puede dividir en 3 grandes regiones:

• Región Norte árida y semiárida, 41%
• Región Centro, templada y Montañosa, 34%
• Región trópico, húmedo y seco, 25%

La región norte árida y semiárida, es la más extensa del país ocupa una superficie aproximado de 105 millones de hectáreas de territorio nacional y de esta el 73%, es de uso ganadero. Los estados que lo integran son: Aguascalientes, Baja California Norte, Baja California Sur, Coahuila, Chihuahua, Durango, poseen en 23% de los ovinos. Aquí domina la ganadería bovina para producción de carne y becerros para Estados Unidos. El ovino que se encuentra con mayor frecuencia es el Rambouillet. (9) Se están empezando a introducir animales de pelo en esta zona por los problemas que tiene la lana en la actualidad.

Un gran porcentaje de esta zona se caracteriza por tener un clima de tipo desértico de vegetación escasa, con praderas naturales pobres y generalmente no cultivables, en ocasiones son aprovechadas durante las lluvias. Estas regiones se caracterizan en general, por la gran desigualdad en su desarrollo, permaneciendo marginados y la alimentación de la población es muy deficiente. (9)

Dadas las características ecológicas de la región, se considera que la mayor parte de este territorio es potencialmente apta para la explotación del ganado ovino, aprovechando los recursos naturales que no pueden ser utilizados por otra especie. El índice de agostadero varía 1.2 a 10 hectáreas por ovino.

Siempre fue buena productora de lana y en la actualidad de carne y lana, si bien la zona esta sobre pastoreada y erosionada por el gran desarrollo bovino, se está a tiempo de recuperarla con una explotación racional de los pequeños rumiantes. (9)

La región templada montañosa: esta región tiene una superficie total de 43.3 millones de hectáreas, de las cuales 42% son utilizadas por la ganadería. Posee extensiones planas de llanuras y valles que forman el altiplano central, así como zonas de bosques altos de coníferas.

Está compuesto por las siguientes entidades Colima, Distrito Federal, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Estado de México, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Sinaloa y Tlaxcala.

Sistema de engorda semiextensiva.
Sistema de engorda semiextensiva.
Foto: Alicia Almanza

Constituye el 34% del área nacional y posee el 55 %, del total de ganado ovino.

El clima es benigno de 18ºC de promedio, con precipitaciones de 500 a 1000 mm anuales. No existe ninguna limitante no ecológica, ni económica para que la actual cría mejore y se convierta en una muy eficiente área productora de carne y lana.

Los esquilmos agrícolas e industriales son una fuente importante en la alimentación tanto de bovinos como de pequeños rumiantes, sin embargo; estos últimos se desarrollan como una actividad complementaria de los primeros.

En la actualidad las razas que predominan y son las más buscadas es la Suffolk, Hampshire y Dorset. (9)

Región trópico húmedo y seco: Comprende casi el 25% del territorio nacional y debido a su intenso calor y en partes de alta humedad, el desarrollo del ganado ovino ha sido lento e incluso desconocidos en grandes áreas.

Un buen porcentaje de esta región se caracteriza por presentar buena precipitación pluvial que va de 500 a 1000′ mm anuales que incluso rebasan las necesidades alimentarias del hato regional.

Posee una superficie total de 50 millones de hectáreas, de las cuales 60% son de uso ganadero. Comprende los estados Campeche, Yucatán, Querétaro, Tamaulipas, Tabasco, Veracruz, Quintana Roo, Oaxaca, Guerrero y Chiapas.

Las características ecológicas del trópico húmedo como son, alta temperatura y humedad hacen poco favorable el desarrollo de ovino y la raza Pelibuey por su adaptabilidad a este clima, representan una buena alternativa. (9) En estas regiones se esta introduciendo ovinos de las razas Dorper, Kathadin.

El trópico seco, se caracteriza por su estacionalidad con períodos de sequía y temporal marcado. Esta zona es muy promisoria para la cría. En estas áreas donde existen abundantes volúmenes de zacates tropicales como el pangola, estrella de África, Bermuda, así como esquilmos de la fruticultura, cafeticultura y de la producción de caña conceden una situación de privilegio a los pequeños rumiantes.

En la zona húmeda y con mal drenaje de los terrenos, sin duda la cría ovina se verá siempre dificultada por enfermedades como el gabarro, de las vías respiratorias y parasitosis internas.

Estas dos regiones poseen el 16% de la población ovina y el restante 6% se encuentra disperso en otros estados del país.

Resumiendo las zonas ecológicas nacionales, se puede concluir que aproximadamente el 70% del territorio es de apto a muy apto para la cría de ganado ovino. Casi todo el árido, con excepción del muy desértico que no permite el desarrollo de las gramíneas, todo el templado y parte del montañoso pueden ser asiento de buenas explotaciones, también en forma limitada, esta difusión de los ovinos podrá realizarse en el trópico seco. (9)

Características generales de los sistemas de producción

Casi todos los estados del país poseen ovinos, pero algunos en números casi insignificantes, como es la mayoría de los estados del Pacífico y de la Península de Yucatán. (6).

Los sistemas de producción animal, como componentes del medio ambiente o de un ecosistema varían de acuerdo a las modificaciones que sufre éste y desde luego, el medio ambiente y la región. Es necesario reconocer que el manejo y la mano del hombre afectarán de sobre manera el ecosistema y el medio ambiente. Los sistemas se clasifican como extensivos, semi-extensivos o intensivos, entre ellos la principal diferencia la dicta el nivel de insumos utilizados, manejo y tecnología, (tradicional o mejorado) que se le aplica al sistema. Cabe hacer mención que el tipo de productor/ objetivo / explotación es importante en la clasificación de los sistemas de producción, así se cuenta con pequeños propietarios, productores con rebaños pequeños o medianos que no viven de la producción y productores con rebaños grandes, de más de 100 – 200 vientres y productores tecnificados; mientras que si se considera el objetivo de la explotación se encuentran productores comerciales (animales para abasto), tecnificados o sin tecnificar y productores de ganado para pie de cría. (9).

Sistemas de producción

Uno de los problemas más importantes para definir los sistemas de producción en nuestro país es encontrar la justa división entre ellos, para fines de esta plática se dividirán en tres que son:

• Extensivo
• Intensivo
• Mixto

La división está dada por la forma de realizar el proceso productivo y no por las dimensiones de la explotación.

Sistemas de producción extensivo

Se basan fundamentalmente en el aprovechamiento de los pastos naturales. El pastoreo se realiza indiscriminadamente e independientemente de la disponibilidad de forraje o carga animal con suplementación de sales minerales y manejo sanitario limitado. Este sistema de producción se lleva en áreas marginadas o aisladas y que no son utilizadas para otros fines. El rebaño se mantiene como una sola unidad y por lo tanto el manejo y la tecnología son reducidos, el empadre ocurre en forma natural e indiscriminada con hembras de todas las edades y regularmente el macho se mantiene con las hembras durante todo el año.

El tipo de productor que opera estos sistemas incluye pequeños, medianos y grandes productores, el tamaño del rebaño varía desde rebaños pequeños (10 a 30 cabezas) hasta rebaños de 1000 a 2000 cabezas. Los pequeños productores son regularmente de escasos recursos que mantienen su rebaño para el autoconsumo o “comercial” viéndolo como una alcancía para épocas difíciles.

Los productores medianos y grandes mantienen su rebaño con fines comerciales y todo el producto lo destinan al abasto.

Los sistemas extensivos tienen como objetivo común y fundamental, la producción de animales para el abasto y por lo tanto la producción de carne representa el producto principal.

La conversión alimenticia de los pastos nativos es muy pobre en los diferentes medios ambientales. Los que podemos encontrar en dos tipos:

• En potreros con o sin cercas en el Norte del país, a veces con buenas inversiones, cercas, mallas y aguajes. Los problemas más comunes en este manejo son: campos sobre pastoreados y con tapiz delgado, erosión alta, muchas veces cercados en malas condiciones, aguajes permanentes escasos y de mala, depredadores en alto número. Predomina el Rambouillet, aunque introduciendo Polipay, Finnish y Suffolk.

• El pastoreo trashumante del centro del país esta totalmente supeditado a la benevolencia climática (precipitación pluvial, vientos, temperatura medio ambiente, etc). Las áreas de pastoreo se reducen cada vez más por lo que los ovinos tienen que recorrer mayores distancias para buscar alimento generalmente de mala calidad, con el consiguiente gasto de energía necesaria para la producción.

Aprovechamiento de los pastos naturales en el centro del país.
Aprovechamiento de los pastos naturales en el centro del país.
Foto: Alicia Almanza

Sistema de producción intensivo

Son aquellos que, independientemente de los objetivos del mismo, la producción de los animales para el abasto o cría se realiza al ritmo más intenso posible, son explotaciones con gran utilización de insumos y tecnología. Son sistemas en los que tanto la cría como la engorda se llevan a cabo lo más rápido posible, la combinación del tipo de sistema con la capacidad de conversión de los ovinos y su eficiencia reproductiva permite obtener buenas cosechas de corderos. Aquí se incluyen sistemas de cría / engorda con el independiente origen del cordero en praderas mejoradas bajo pastoreo intensivo o finalización en corrales de engorda. Una ventaja primordial que se aprovecha en estos sistemas intensivos, radica en que la producción de corderos puede mantenerse casi constante a través del año. Estos sistemas son más eficientes que el extensivo o el mixto, y es relativamente sencillo imaginarse las razones, a mayor uso de tecnología y manejo de los recursos, mejor organización y sobre todo mayor atención al detalle; lo que permite realizar ajustes y corregir errores más rápidamente.

En resumen en este sistema tenemos:

• Puede ser totalmente estabulado o con pastoreo de alta densidad.
• Este tipo de sistema se encuentra principalmente en el centro del país.
• Producen pie de cría o engordan corderos.

Cuentan con programas de manejo como:

• Programa de nutrición.
• Programa reproductivo.
• Programa de medicina preventiva.
• Practica de manejo general.
• Programa genético.

Sistema de producción mixto

Son variantes de los 2 sistemas: generalmente caracterizado por pastoreo y complementación en corral. Los productos estimados son más eficientes que el extensivo. Se basa en gran parte en el pastoreo, como fuente principal de alimento, la diferencia con relación al extensivo, tal vez radica en que las extensiones utilizadas no son tan grandes y utilizan tecnología e insumos en mayor escala, también se caracteriza por estar generalmente más organizados en todos los aspectos de la explotación. En este sistema se pueden presentar combinaciones de objetivos con diferentes alternativas de manejo y tecnología. Con frecuencia se observan combinaciones de pastoreo extensivo de vientres con alimentación en corral de animales que van para el abasto, pie de cría o exposiciones. La meta principal es producción de animales para el abasto o para pie de cría, hay más manejo de la explotación y algunos productores llevan registros de producción.

Sistema de producción intensiva.
Sistema de producción intensiva.
Foto: Alicia Almanza

Todos los estudios sobre los distintos sistemas de producción acusan muy serias deficiencias en la nutrición, reproducción y sanidad de los ovinos (6). En alimentación se señala la serie deficiencia nutricional de la inmensa mayoría de los ovinos, por la escasa y errática, con baja o nula suplementación. Esto afecta todos los índices productivos y principalmente reproductivos como se puntualiza en los estudios de diferentes autores sobre la pérdidas reproductivas pre y pos parto y en el bajo peso al nacer y posterior velocidad de crecimiento. (6).

Esta deficiencia nutricional es causa además de edad a la pubertad diferida, lo que obliga a mantener borregas improductivas y bajar la eficiencia en la estructura del rebaño. En cuanto al manejo reproductivo, los trabajos también demuestran la baja eficiencia en la tasa reproductiva. El apareamiento no es controlado en casi todas las regiones del país, las pariciones se producen en las épocas más desfavorables del invierno.

El manejo sanitario es mínimo y la práctica más común es la desparasitación, pero escasa a destiempo y sin análisis previo.

Otros aspectos que se deben considerar negativos son las estructuras del rebaño, las hembras adultas a duras penas constituyen el 50 al 60 % de rebaño, el resto está constituido por animales no productivos, como corderos y reemplazos.

Alternativas para solucionar la problemática de producción ovina en México.

Como alternativas Gutiérrez y col. en 1987 proponen tres alternativas que pueden ayudar a solucionar los problemas de la ovinocultura nacional las cuales son las siguientes:

• Seguridad en la tenencia de la tierra.
• Coordinación y apoyo técnico del ejido.
• Zonificación del país por regiones aptas para la ovinocultura.
• Tipificación de la carne-precio.
• Extensionismo.
• Investigación practica, aplicada y difundida.
• Capacitación de técnicos en ovinos
• Promoción de apoyos financieros.
• Asesoria técnica.
• Sistemas de comercialización adecuados.
• Control sobre las importaciones.
• Repoblación nacional como consecuencia de los puntos anteriores
• Formación de la Unión Nacional de Productores de Ganado Ovino.

Arbiza y De Lucas, 1992 describieron las siguientes perspectivas y posibles acciones inmediatas.

En el aspecto social:

• Atacar el analfabetismo.
• Uso mas racional e integral de la tierra.
• Incrementar las campanas de planeación familiar.

En el aspecto tecnológico:

• Subsanar la deficiencia de técnicos.
• Entablar una mayor comunicación técnico-productor
• Establecer servicio de extensión por parte de las Universidades o Institutos.
• Formación de un organismo coordinador de las actividades ovinas en los diferentes niveles de producción.
• Organizar la distribución de los productos.
• Promover la formación de centros de cría y de fomento ovino.
• Realizar investigación aplicada.
• Regulación de la matanza.
• Formación de cooperativas de pequeños productores.

González, en 1998 propone un programa de mejoramiento genético para producción de carne y germoplasma para ovinos que debe incluir principios de integridad y uso racional de los recursos de los sistemas de producción y al mismo tiempo ser compatible con estrategias de conservación y manejo de los ecosistemas y los recursos genéticos animales disponibles. Menciona que es indispensable que dicho programa cuente con estrategias y acciones de capacitación para técnicos y productores, así como programas y estrategias de mercadeo y comercialización del mismo sistema entre otros componentes esenciales. Para el logro de este objetivo, propone 4 acciones que son:

• Elaboración de un registro nacional de razas ovinas y de los sistemas de producción.
• Creación de un sistema de evaluación de comportamiento animal y de la producción.
• Creación de un banco de germoplasma de animales seleccionados por productividad.
• Creación de un programa de asistencia técnica y transferencia de tecnología.

El sistema mixto se caracteriza por pastoreo y complementación en corral.
El sistema mixto se caracteriza por pastoreo y complementación en corral.
Foto: Alicia Almanza

Aún cuando este programa propuesto por González, 1998 tiene como finalidad el mejoramiento genético de los ovinos, da alternativas del uso del ecosistema y su uso racional con un fin sustentable, por lo que debe tomarse en cuenta. En todos los casos, cada uno de los involucrados en el proceso productivo de los ovinos, debe tomar su papel en una forma consciente y comprometida que nos lleve a mejorar la producción ovina de nuestro país.

* MPA. Centro de Enseñanza, Investigación y Extensión en Producción Ovina, FMVZ
– UNAM, Km 53.1, Carretera Federal México Cuernavaca. Tres Marías, Morelos. Tel (739)3930142. Fax (739)3930616.

Literatura citada

* González, MSS; Pinos, RDC: Aspectos biológicos y productivos del crecimiento compensatorio en ovinos. Avances en nutrición ovina II. Toluca, Estado de México. 2003.

* Torres HG. Situación Actual de los Recursos Genéticos. Tercer Foro de Análisis de los Recursos Genéticos. 1998 agosto 27y28; México, D.F.: SAGAR, 1998:5-12.

* Castro GH, Pérezgrovas GR, Rodríguez GG, Zaragoza ML. Los Ovinos Criollos en México. Segundo Foro de Análisis de los Recursos Genéticos: Ganado Criollo. 1998 agosto 13 y 14; Chihuahua, Chihuahua: SAGAR, 1998: 59-66.

* Bañuelos VE, Cortés HS, Cuellar OA, Gutiérrez YA, Neri BJ, Ríos RR. La Ovinocultura Nacional y el Médico Veterinario Zootecnista. México Ganadero. Órgano Oficial de la Confederación Nacional Ganadera, 1997 (420): 25-27.

* Arbiza AS, De Lucas TJ. Estado Actual de la Producción Ovina en México. Avances Recientes en la Producción Ovina. 1992 septiembre; Montesillo, Edo. de México: Colegio de Postgraduados, 1992: 5-43.

* Saucedo MP. Historia de la Ganadería en México. Primera Ed. México, D.F.: UNAM, 1984.

* Gutiérrez YA, Lara PJ, Salas LJJ. Perspectivas para el Desarrollo de la Ovinocultura en México. Memorias del II Curso Bases de la Cría Ovina. 1987; Toluca, Edo. de México: Asociación de Médicos Especialistas en Ovinos. 1987: 15-19.

* Álvarez LJA. Oferta y Demanda de Ovinos en México (Estadísticas). Memorias del Curso Experiencia en la Producción de Ovinos de Pelo en el C.E.I.E.G.T. (1978-1994). 1995 agosto; Martínez de la Torre, Veracruz; División de Educación Continua, 1995: 1-6.

* González RA. Los Sistemas de Producción de Ovinos en México: Estado Actual y Perspectivas. Tercer Foro de Análisis de los Recursos Genéticos. 1998 agosto 27 y 28; México, D.F.: SAGAR,
1998: 205-218.

* Arbiza AS. Estado Actual de la Ovinocultura en México: Estado Actual y Perspectivas. Memorias del I Curso Bases de la Cría Ovina. 1984; Toluca, Edo. De México: Universidad Autónoma del Edo. de México. 1984: 28-35.

* Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Centro de Estadística Agropecuaria. Anuario Estadístico de Producción Agrícola y Pecuaria. México, D.F.: SAGAR, 1997.

* Confederación Nacional Ganadera. Estadísticas de la Importaciones del Sistema Productivo Ovino y Caprino. México, D.F.: CNG, 1999.

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