jueves , 14 marzo 2019

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Mis Amores, un proyecto empresarial para el Katahdin

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Ranchos

850 borregos bajo estricto control

Mis Amores, un proyecto empresarial para el Katahdin

Guillermo Vera Andrade ingeniero industrial de profesión dedicado desde hace muchos años a la industria zapatera en Guanajuato en la que ha sobresalido y se desempeña con éxito, conjuga desde 1998 en su Granja Mis Amores el gusto por los animales y su experiencia empresaria para la cría de ovinos para la producción de carne.

Alicia Almanza Vázquez

Con un agradable recibimiento visitamos la granja, ubicada en el kilómetro 9 de la carretera León-San Francisco del Rincón, donde el ingeniero vera, su esposa Mary y sus hijos Mario Ivan y Omar Joaquín dejaron ver a lo largo de un extenso recorrido su sensibilidad, empeño y esfuerzo por mantener un proyecto familiar en común: La cría del Katahdin.

En la industria del calzado, Guillermo Vera se ha desarrollado durante 30 años, pero tuvo su primer contacto con el ganado en 1980 cuando adquirió un rancho en Aguascalientes, donde se dedicó a la producción lechera.

Con ironía, el ahora ganadero recuerda que gracias al control de la producción de leche, él decidió vender su rancho, pero el “gusanito” por los animales le quedó y en 1998 al asistir a la Expo ganadera de Guadalajara se dio cuenta que la crianza de borregos para carne son un buen negocio. Desde entonces, aplicó su experiencia productiva en la industria del zapato y se empapó de todos los conocimientos posibles acerca de esta especie.

Estudió bibliografías, visitó ranchos, investigó y finalmente se decidió a producir al ciento por ciento el Katahdin, ya que es el “más adecuado, efectivo, eficiente y rentable”, aunque reconoce que además es un animal bello, limpio y estético, a él le gusta el blanco.

Uno de los aspectos que resalta mucho al hablar de esta actividad económica es su filosofía, por así llamarle, de aplicar las técnicas empresariales que aprendió en la industria del calzado. Es decir tener un excelente control de calidad, buenos parámetros de eficiencia, de productividad, de circulación de capital, en fin, de manejarse como una empresa.

Gulliermo Vera y su familia: Mary de Vera, Mario Ivan y Omar Joaquín Vera, orgullosos de sus ejemplares
Gulliermo Vera y su familia: Mary de Vera, Mario Ivan y Omar Joaquín
Vera, orgullosos de sus ejemplares. Foto: Alicia Almanza

“Muchas personas me dicen que he tenido mucha suerte en los negocios, y es cierto, pero he descubierto que entre más trabajo, más suerte tengo”, en esta idea resume Guillermo Vera su éxito, el cual sin pretensiones, considera que es producto del conocimiento.

Para él lo primero que se debe es tener es información sobre todos los aspectos de la actividad a la que se va uno a dedicar, en este caso a la producción ovina de carne, luego rodearse de gente capaz, técnicos especializados en cada uno de los aspectos que inciden en este proceso como son la reproducción, nutrición, alimentación, genética, instalaciones y en sí todos los aspectos.

Esta visión empresarial queda de manifiesto en la selección de los animales para su granja. Guillermo recuerda el porqué se decidió por los ovinos Katahdin. “ Comen lo menos posible y nos dan más carne; tienen mayor número de partos y nos dan más crías, en síntesis, es el borrego que da más, sobre todo utilidades, aparte de las alegrías”.

Su mentalidad no está reñida con el trato humano a los animales, ya que para que funcione su negocio, dice, se les trata con cariño, se les cuida para que no tengan enfermedades, se les alimenta de los mejor, se les brinda las mejores instalaciones, “se les trata con algodones”.

Lote de borregos Katahdin en la granja Mis Amores
Lote de borregos Katahdin en la granja Mis Amores
Foto: Alicia Almanza

Este aspecto profesional de su trabajo se combina con su relación familiar y a pesar de que, en broma dice que su familia piensa que quiere más a los borregos que a ellos, porque les dedica buena parte de su tiempo, en realidad esta actividad le ha servido para unir más a sus seres queridos.

“En este negocio ha entrado toda la familia, en lugar de descansar los domingos, venimos a ver a los animales. Mi esposa, mis hijos y ahora, hasta mis nueras van a las exposiciones”.

El trabajo va en aumentado en la Granja, cuando inició fueron a Estados Unidos por 15 lotes de diferentes ganaderías, 500 vientres de Estados Unidos y Canadá, incluidos sementales que todavía se conservan por razones sentimentales. Vera enumera y recuerda algunos de los iniciadores de este rebaño como El Terminator, El Sunchine, El Renegado o El Machine Gun, entre otros.

Actualmente, en la granja, que cubre 20 hectáreas, sólo una de ellas se destina para todo el proceso de producción y en ella se encuentran 850 animales, 450 vientres, 150 corderos, 250 corderas y 15 sementales.

Mis Amores utiliza el sistema estabulado, no producen alimento, dice con orgullo su propietario, “todo lo compramos”. En cambio si ha invertido en “conocimiento”, tres nutriólogos de los mejor se encargan de la alimentación, la cual es diversificada y por etapas.

Su granja cuenta con área de maternidad, lactancia, secado, alimentación especial (flushing), desarrollo y vientres, donde, también se aplica un proceso de selección, rotación y alimentación. Por ejemplo, aplica una rotación de sementales en doce corrales.

Los nacimientos tienen en promedio un peso de cinco kilos en hembras y seis en machos y al momento del destete 35 kilos en hembras y 38 en machos. Asimismo, sus animales tienen en promedio de tres partos cada dos años, uno cada ocho meses y una tasa de mortalidad del dos por ciento en promedio.

Excelente lote de Katahdin blanco.
Excelente lote de Katahdin blanco.
Foto: Alicia Almanza

La conversión alimentaría es de tres kilos por uno de carne, cuando el promedio es de cinco por uno, dice Guillermo con orgullo, al indicar que uno de los aspectos que más se cuida es el de la alimentación, la cual se plica dependiendo de la etapa. Así, por ejemplo, existe una dieta en la gestación temprana, otra en tardía, en lactancia, en desarrollo y engorda y una especial para los sementales. Los alimentos que se utilizan son maíz, sorgo, pasta de soya, sales y minerales, así como algunos suplementos y promotores de engorda.

De todo se hacen pruebas y por eso escogió el Katahdin, ya que, asegura, “la especialización hace la eficiencia”, ya que no se puede tener en una botica de pueblo, donde se venden, además de medicinas, pan muebles materiales”.

En el aspecto de la sanidad, Guillermo Vera explica que también se aplica un proceso riguroso, normalmente tres desparasitadas al año y, sólo si llueve mucho, una extraordinaria. Tres son las enfermedades que él considera comunes, aunque de baja afectación en su caso: neumonía, parasitosis y enterotoxemia.

Para él, la reducción importante en enfermedades, está en las instalaciones adecuadas, es decir, diseños específicos para la etapa que se esté llevando a cabo, por ejemplo, partos o lactación. En ese sentido, Guillermo invita a conocer las instalaciones, para que luego “no les den gato por liebre”.

En su visión del negocio, reafirma que la eficiencia sólo podrá ocurrir cuando existe el orden, la planeación, la programación y el control de todos los factores que intervienen en la producción, por ello considera que, aunque la ovinocultura en México se visualiza como un negocio próspero, si necesita de capacitación.

La familia Vera siempre al pendiente de su ganado
La familia Vera siempre al pendiente de su ganado.
Foto: Alicia Almanza

En ese sentido, desliza una pequeña crítica a los premios en las ferias. Las ferias son un parámetro para poder ver cómo están nuestros productos, conocer clientes y proveedores, pero los premios y es importante que se sepa, son algo subjetivo, lo verdaderamente objetivo “es cuánto dinero le metes al negocio y cuánto lo que obtienes”. Un animal bonito no necesariamente no da dinero.

La mentalidad empresarial de Guillermo Vera Andrade le ha llevado a definirse por un tipo de ganado específico, el cual considera el mejor, sus números están a la vista y la meticulosidad en cada unos de los aspectos del proceso le ha redituado hasta la fecha.

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