jueves , 21 marzo 2019

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Manejo nutricional de la hembra de cría

Categoría: Manejo, Número 30, Nutrición, Zootecnia Deja un comentario A+ / A-

Nutrición

Para llevar con éxito la eficiencia productiva

Manejo nutricional de la hembra de cría

Cada etapa reproductiva de las hembras tiene sus propios requerimientos nutricionales que son determinados, en gran parte, por el número de corderos gestados, nacidos y que se amamantan, por lo que el productor debe satisfacerlos eficientemente

*M.Sc. Leonel Martínez Rojas

Introducción

Las ovejas de cría son la parte del rebaño que permanece continuamente en él a lo largo del año (épocas), con grandes variantes en sus requerimientos nutricionales (etapas fisiológicas) y posibilidades de cubrirlos por el sistema de producción en que se encuentren. Como ciclo productivo, comprende desde la incorporación de la oveja joven al rebaño de cría, es decir a su primer gestación, hasta la siguiente cubrición que generalmente ocurre después del destete o, en aquellos genotipos que no presentan anestro lactacional y/o estacional, antes de él.Manejo nutricional de la hembra de cría

Su eficiencia productiva, biológica o económica, se mide como la relación entre todos los recursos empleados en la manutención y manejo de todas las ovejas y los sementales y el producto del proceso: los kilos de cordero destetado. La medición puede hacerse por ciclo o por año.

Hay que considerar también que el valor del producto, el cordero destetado, puede ser diferente según el objetivo de producción: entre el valor (precio) de un cordero para el abasto y un cordero para pié de cría puede haber diferencias muy importantes, a favor del segundo; también hay diferencias entre sexos sobre todo en el segundo caso. Se esperaría una “mejor” alimentación y manejo en general de las ovejas y sementales para la producción de corderos para pié de cría, por tener márgenes de ganancia mayores, aunque también se dan casos de sobrealimentación, por lo mismo.

Las etapas fisiológicas a lo largo del año están íntimamente relacionadas con el programa reproductivo de las ovejas, por ejemplo con la organización de los empadres partos y la frecuencia de los mismos. Hay una etapa de descanso reproductivo de las ovejas (ovejas sin gestar ni lactar) que se interrumpe con la gestación (empadre) de duración fija y cuya consecuencia obligada es la lactación, de duración determinada por el hombre, con el destete del cordero.

Cada etapa tiene sus propios requerimientos y, además, son fuertemente influenciados por el número de corderos gestados, nacidos y que se amamantan. La posibilidad de cubrir adecuadamente estos requerimientos se reflejan en la eficiencia de la producción. En la práctica y condiciones de producción predominantes en el país, el productor se encuentra con dos problemas extremos: 1) que en la etapa más larga, la gestación, no es fácil saber el número de corderos, que permita mejorar la alimentación de las ovejas de más de un cordero y 2) las dificultades para identificar los animales improductivos, como las borregas que no gestan, por ejemplo. En el primer caso se estaría subalimentando a las ovejas mas productivas y en el segundo se estaría sobrealimentado a ovejas improductivas, cuando menos en términos de crías, que es su objetivo de producción; ambos casos son fugas de producción.

En los sistemas pastoriles se trata de acoplar lo mejor posible la producción estacional de forrajes con los requerimientos nutricionales del rebaño, dados por los eventos reproductivos. Así, en ambientes restrictivos se puede programar un parto por año mientras que en los más benignos o con riesgo se puede acelerar la reproducción hasta los límites de la estacionalidad reproductiva de la raza de las ovejas o su posible manipulación. Esta última situación también puede lograrse en los sistemas estabulados en donde simplemente se trata de cubrir las necesidades con insumos externos y óptimamente reducir las necesidades de mantenimiento del rebaño.

Los principales indicadores del estado nutricional de la ovejas son el cambio de peso y los niveles sanguíneos. Foto: Alicia Almanza
Los principales indicadores del estado nutricional de la ovejas
son el cambio de peso y los niveles sanguíneos. Foto: Alicia Almanza

En estas relaciones nutrición reproducción es muy importante también el monitoreo periódico del estado o plano nutricional del rebaño de cría por lo que se iniciará con las técnicas disponibles para medirlo en forma práctica. Esto se complementa con los sistemas de registro de la producción que deben incluir la alimentación y su manejo.

En forma muy escueta se revisarán las necesidades promedio de las ovejas (también promedio) por etapa fisiológica de los principales nutrientes, energía y proteína, y se esbozará y discutirá cómo lograr cubrir esas necesidades. En todos los casos la base de la alimentación del pié de cría son los forrajes, que como son de diferente composición y calidad, además de su disponibilidad, pueden requerir de su complementación con otros ingredientes.

Finalmente se harán algunas consideraciones sobre los sistemas de producción en los que la falta de organización del rebaño de cría dificulta las prácticas recomendadas de alimentación.

Indicadores del estado nutricional de los ovinos.

Los principales indicadores del estado nutricional de las ovejas son: el cambio de peso, la condición física o composición corporal y los niveles sanguíneos de algunos metabolitos.

Estos indicadores relacionan el estado nutricional con la etapa fisiológica. En todos los casos es necesario registrar esos indicadores, el que se elija, para construir la historia del rebaño y poder tomar decisiones mas objetivamente. También comparten los puntos críticos de cuándo tomarlos: 4 6 semanas antes del empadre, al inicio del empadre, al terminar los 2 primeros tercios de gestación, al parto y al destete incluyendo la(s) cría(s).

Tanto el peso vivo como la condición física reflejan el efecto acumulativo de la alimentación previa, en cambio el nivel sanguíneo de metabolitos obedece a lo que está ocurriendo. En este sentido el último puede ser complementario de los primeros.

Cambio del peso vivo

Es el indicador mas accesible del estado nutricional del rebaño; está basado en el cambio de peso de los individuos que lo componen. Sin embargo, requiere de básculas e infraestructura para el manejo de los animales para pesarlos y cierta uniformidad del rebaño. Permite construir curvas de la raza y del rebaño en particular. Debe considerarse que el peso aislado, sin considerar el tamaño del animal y el grado de llenado del tracto gastrointestinal por ejemplo, puede no reflejar su estado nutricional.

Condición física o composición corporal

La composición corporal o grado de engrasamiento del animal vivo puede determinarse por medio del ultrasonido, pero obviamente requiere del aparato específico y no es práctico aplicarlo a todo el rebaño, hasta ahora.

Como alternativa a lo anterior, y también del cambio de peso, se recurre a la determinación de la condición física que es una medición subjetiva del grado de cobertura, masa muscular y grasa, de la base esquelética de la región dorso lumbar, por palpación, sobre todo en las razas lanares. Se utiliza una escala convencional; la mas conocida es la inglesa del 0 al 5, con puntos intermedios según la habilidad y criterio del determinador. La calificación de 0 tipifica al animal muy flaco, a punto de morir y el 5 a un animal muy obeso (MLC, 1975). Se considera que cada incremento de una unidad de condición corresponde al aumento de 3.3 kg de peso en ovejas de talla pequeña (38 kg) y de 7.8 kg en las de talla grande (83 kg) (Geisler y Fenlon, 1979).

Niveles sanguíneos de metabolitos

Los metabolitos que son mas sensibles a los cambios fisiológicos del estado energético en particular son los ácidos grasos no esterificados (AGNE) y los cuerpos cetónicos (acetona, acetoacetato, B hidroxibutirato) en sangre, por ejemplo durante la gestación (Russel, 1984). Cuando no se cubren los requerimientos de energía el animal moviliza sus reservas de grasa que aparece en la sangre como AGNE, que se catabolizan en los tejidos y producen los cuerpos cetónicos que aparecen en la sangre. Tiene el inconveniente de requerir el apoyo de laboratorio.

Requerimientos en diferentes etapas fisiológicas

Los requerimientos nutricionales de las ovejas en ambientes termoneutrales están determinados mayormente por:

• La proteína y energía gastada en mantener el cuerpo y las actividades para cosechar sus alimentos
• La cantidad y composición del aumento de peso (hueso, músculo, grasa, lana) o secreciones (leche). En la oveja gestante se incluyen los anexos de la reproducción (matriz, líquidos, placenta, feto y desarrollo de la glándula mamaria)
• La eficiencia de utilización de los nutrientes para diferentes propósitos.

De acuerdo con lo anterior son mayores los requerimientos de mantenimiento para animales en pastoreo que en estabulación; hay tres grandes etapas fisiológicas (período seco, gestación y lactancia) y dentro de ellas períodos en los que los requerimientos son particularmente determinantes de la eficiencia productiva: a) el empadre con el que culmina el período seco, b) el último tercio de la gestación en el que ocurre el 85% del crecimiento fetal y c) la primera mitad de la lactancia, en que el pico de producción de leche ocurre a las 2-3 semanas.

La producción de leche está influenciada por la raza y los factores ambientales.
La producción de leche está influenciada por la raza y los factores ambientales.
Foto: Alicia Almanza

Los otros factores determinantes de la cantidad de nutrientes requeridos son el número de corderos y la edad de la oveja; las primalas alcanzan su peso maduro hasta después del primer parto, o sea que en su primer gestación aún están crecien do y éste es un requerimiento más.

Los requerimientos mayormente empleados en México en la formulación de raciones son los establecidos para los ovinos lanares por el National Research Council (NRC, 1985) de Estados Unidos y por el Agricultural Research Council de Gran Bretaña (ARC). En algunas circunstancias, como en ambientes tropicales y con razas de pelo, será necesario hacer algunos ajustes o tomar como referencia los resulta dos de experimentos conducidos en similares condiciones.

Empadre

La alimentación en la etapa previa al empadre es importante por la relación que tiene con la tasa de ovulación y con la eficiencia reproductiva. Hay dos tipos de efectos, el del propio peso alcanzado desde antes del empadre (efecto estático) y el dinámico relacionado con la condición previa y la ganancia de peso. De esto se desprenden tres situaciones:

• Cuando no hay cambio de peso las borregas mas pesadas tienen mas ovulaciones múltiples.
• El estado de ganancia de peso antes y durante el empadre mejora la tasa ovulatoria y la pérdida la limita.
• Para un aumento de peso dado, las ovejas mas livianas responden mejor que las pesadas.

Considerando que las ovejas al empadre tengan de 3 a 3.5 de condición se recomienda que 6 semanas antes del empadre programado se revise la condición física del rebaño; que se sobrealimente (flushing) a las ovejas con condición < 2.

También es importante considerar que la mejora de la tasa ovulatoria necesariamente aumentará los requerimientos de las etapas críticas subsecuentes. Por esta razón en condiciones de agostadero, por ejemplo, no son deseables los partos (y gestaciones) múltiples.

Gestación

En los primeros 30 días de la gestación se implanta el embrión en el útero con un crecimiento mínimo; durante el segundo y tercer mes la placenta crece rápidamente con un crecimiento pequeño del feto; desde los 90 días de gestación hasta el parto el feto acumula el 85% del peso del cordero (o corderos) al nacer.

La alimentación de la oveja en el último tercio de la gestación es muy importante porque determina el peso y vigor del cordero al nacer, el desarrollo de la glándula mamaria y la acumulación de reservas por la oveja para sortear la demanda de nutrientes para la primera parte de la lactancia.

Lactancia

La producción de leche de las ovejas está influenciada por factores genéticos (la raza) y ambientales; entre los últimos se encuentran, el número de parto y la edad al primer parto, el número de crías amamantando, la alimentación previa, particularmente durante el último tercio de la gestación y, finalmente, por la alimentación actual.

Los niveles de alimentación deben ser altos en proteína y energía. La relación proteína: energía aumenta en favor de la proteína con la producción de leche, lo que significa que la oveja en niveles altos de producción puede tomar energía de sus reservas, no así de proteína. La oveja requiere algo de proteína no degradable en el rumen en la primera parte de la lactancia y en la parte final de la gestación.

Para reducir la presión de la alimentación del cordero sobre la oveja es necesario inducir al cordero a consumir alimento sólido lo mas pronto posible. Se usan comederos excluidores de borregas (creep feeding).(Tabla 1)

TABLA 1. RELACIÓN PROTEÍNA:
ENERGÍA PARA LA PRODUCCIÓN
DE LECHE EN OVEJAS
Producción
de leche, kg/día
Proteína /EM,
g/Mcal
2.226
2.428
2.631
2.833
Robinson, 1983

Alimentos y alimentación

Forrajes. Es importante considerar con otras fuentes de proteína y el tipo de forraje que se pretende energía; un heno de avena de utilizar; por ejemplo hay diferencias buena calidad es suficiente para importantes entre gramíneas y leguminosas (las últimas son más ricas dos partes de la gestación, pero en proteínas) o entre forrajes tropicales y de clima templado (los primeros con menor digestibilidad), la edad (los mas jóvenes aportan más proteína y son más digestibles que los maduros), el tamaño de partícula (a menor tamaño se consumen más pero se digieren menos; también hay menos desperdicio a nivel de comedero) o método de conservación (henificación y ensilado; estos últimos pueden consumirse menos). En el caso del pastoreo el consumo es afectado, además, por la disponibilidad del forraje, el sistema de pastoreo y la carga animal.

Como criterio general, considerando que los forrajes son el principal alimento del pié de cría, conviene tener una imagen comparativa de un forraje con el requerimiento del nutriente o nutrientes de interés de las ovejas, obviamente en una etapa fisiológica dada, para determinar qué tan bien ese forraje puede cubrirlos y en última instancia elegir el o los ingredientes complementarios. Este es el principio del balanceo de raciones.

Los forrajes de baja calidad, como las pajas y rastrojos, no son capaces de cubrir los requerimientos de las ovejas en mantenimiento por lo que deben complementarse con otras fuentes de proteína y energía; un heno de avena de buena calidad es suficiente para ovejas en mantenimiento y primeras dos partes de la gestación, pero requiere complementarse con otros alimentos que aporten más energía y proteína. En contraste la alfalfa aportará sobrantes de proteína prácticamente en todas las etapas fisiológicas de la borrega y será deficiente en energía en las etapas críticas como lactancia y último tercio de la gestación; en este caso el ingrediente de elección es aquel que sea bajo en proteína como la melaza y los tubérculos.

En el siguiente cuadro se muestra el efecto de la suplementación en el último tercio de la gestación y/o lactancia sobre la aparición del primer celo y la concepción. Cabe destacar que en caso de no disponer de suficiente alimento complementario para suplementar en ambas etapas será preferible no dejar de hacerlo en el último tercio de la gestación pues con ella se garantiza una adecuada tasa de concepción.(Tabla 2)

TABLA 2. EFECTO DE LA SUPLEMENTACIÓN DE OVEJAS PB SOBRE ALGUNOS ASPECTOS REPRODUCTIVOS
Días al primer celoDías a la concepción
Suplementación*111111
NN43924496.2
SN33.768.842.170.8
NS33.882.740.294.2
SS 33 84.1 39 88
* La primer literal indica la suplementación (S) en gestación y la segunda en lactancia.
1 Exp. l con partos del 15 de ago. al 25 de sep.
11 Exp. ll con partos del 15 de mar. al 20 de abr.
Peña T., F., Martínez R., L. Datos sin publicar.

En otro estudio se observa la necesidad de complementar los rastrojos con ingredientes de mejor calidad pero éstos pueden ser tan simples como otro forraje, en este caso la pradera, y una mezcla a base de melaza: en la gestación se mejora la ganancia de peso y la condición física y en la lactancia se reduce la pérdida de peso; se mejora el consumo de forraje en la gestación, al aumentar la proporción del forraje de mejor calidad.(Tabla 3)

TABLA 3. COMPORTAMIENTO PRODUCTIVO DE OVEJAS
CON DOS TIPOS DE FORRAJE Y MELAZA-UREA
GestaciónLactancia
Rastrojo:pradera85:1555:4585:1555:45
Consumo kg MS/día1.4061.6992.1232.347
Melaza.595.610.751.881
Forraje.8111.0891.3721.466
Rastrojo.689.5991.166.806
Pradera.122.490.206.660
GDP de ovejas, g178269-72-21
GDP de corderos, g171193
Consumo/ganancia * 8.2 6.4 22.8 13.9
* de ovejas y corderos
Adaptado de González y Martínez, 1984.

Consideraciones finales

Tanto los requerimientos nutricionales como las respuestas esperadas de los animales están basadas en resultados obtenidos en condiciones controladas, para animales promedio, aunque con ciertos márgenes de seguridad. Sin embargo, cuando se trata de aplicarlas en el campo se observan limitantes fuertes asociadas a las condiciones de producción y manejo del rebaño.

Por ejemplo tratándose del pié de cría el rebaño debe estar bien organizado en cuanto al manejo
reproductivo para hacer posible la suplementación en las etapas críticas. Es más fácil suplementar si se dispone de un solo lote de animales, es decir, que la mayoría estuviera en el mismo estado fisiológico y condición física. Si no es así, se tienen que formar lotes o idearse algún otro método de separación de los animales para suplementarlos selectivamente, según sus requerimientos.

En el siguiente cuadro se observa que en los sistemas trashumantes de montaña del Estado de México, prácticamente a lo largo de todo el año hay partos (Jiménez y col., 1997), aunque el mayor porcentaje ocurre en septiembre y octubre. En cada bimestre habría una composición diversa del rebaño de tal forma que si se deseara mejorar la condición física de alguna categoría de animales, en dos momentos críticos, sería muy difícil hacerlo. (Tabla 4)

Otros estudios de ovejas criollas procedentes de explotaciones de pequeña escala en la zona de San Felipe del Progreso, Mex., muestran patrones similares al descrito (Romero y col., 1983, 1984).

Bajo esta situación no es recomendable avanzar en la organización del rebaño, en forma abrupta
sino paulatinamente. En el caso citado es importante haber detectado cuando ocurre la mayoría de los partos, pero también lo es en qué época ocurren los menos (julio agosto), para, como siguiente paso, evitar o reducirlos a través del empadre, cinco meses antes (febrero-marzo) y así sucesivamente, hasta donde el productor perciba y aprecie las ventajas de esos cambios paulatinos.

En los sistemas de producción que incluyen pastoreo, generalmente éste es de tipo restringido y muy variable en la cantidad y calidad de las pasturas disponibles y consumidas por los animales, de tal forma que se dificulta el cálculo de cuánto y con qué suplementarlas para cubrir los requerimientos nutricionales de la oveja en una determinada etapa productiva.

TABLA 4. DISTRIBUCIÓN
BIMESTRAL DE LOS PARTOS EN
LOS SISTEMAS TRASHUMANTES
DE MONTAÑA, %
Bimestre
E-FM-AM-JJ-AS-ON-D
18.920.67.14.733.215.5
Jiménez y col., 1997.

*Profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

Bibliografía

Nota importante: Debido a que esta nota contiene muchas notas literarias, por cuestiones de espacio se recomienda solicitarlas en la página www.borrego.com.mx del No. 30

Agricultural Research Council (A.R.C.). The nutrient requirements of ruminant livestock. Commonwealth Agricultural Bureaux. UK. Geisler, P.A., Fenlon, J.S. 1979. The effects of body weight and its components on lambing performance in some commercial flocks in Britain. Anim. Prod. 28:245 255. González J., D.R.; Martínez R., L. 1984. Valoración de la melaza urea, melaza solidificada (FIDERUSA) para ovejas en gestación y lactancia consumiendo dos forrajes. Reu. de Inv. Pec. en Mex. 1984. p.56. Jiménez B., M.R.; De Lucas T., J.; Pérez R., M.A.; Martínez L., P.; Ochoa U., G. 1997. Eficiencia reproductiva de un rebaño experimental bajo las condiciones de un sistema trashumante en Xalatlaco, Mex. IX Congreso Nal. de Prod. Ovina, p. 50 54. Meat and Livestock Commission. 1975. Body condition scoring of ewes. Mimeo. Sheep Improvement Services, MTC. UK. National Research Council (NRC) 1985. Nutrient Requirement of Sheep. Sixth Revised Edition. National Academy of Sciences. USA. Robinson J.J. 1983. Nutrition of the pregnant ewe. En: W. Haresing (ed.) Sheep Production. Butterworths Co. Pub. Ltd. Romero B., H.; Mendoza V., R.; Martínez R., L.; Hernández L., J.J. 1983. Estado reproductivo del ganado que se sacrifica en el rastro de San Felipe del Progreso, Mex. Reu. de Inv. Pec. en Mex. 1983. p. 135.
Romero B., H.; Mendoza V., R.; Martínez R., L.; Hernández L., J.J. 1984. Estacionalidad reproductiva en borregas criollas sacrificadas en el rastro de San Felipe del Progreso, Mex. Reu. de Inv. Pec. en Mex. 1984. p. 327. Russel, A.J.F. 1984. Means of assessing the adecuacy of nutrition of pregnant ewes. Livest. Prod. Sci. 11:429 436.

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